Después de las Celebraciones del Bicentenario

Hemos dado una mirada introspectiva a nuestro pasado, a nuestro origen, a los aciertos y a las derrotas, a los momentos de alegría y a las penuarias pasadas. Confiamos con ilusión que de esta mirada el país del futuro y el hombre del mañana logren vencer las injusticias, la omnipotencia de algunos, la soberbia de tantos ...

miércoles, 15 de diciembre de 2010

RESCATANTO EL PASADO, FOTOGRAFÍAS






















RESCATANDO EL PASADO VERSO DEL TRUCO

Versos del Truco.

VERSOS PARA CANTAR FLOR Y O TRUCO
Como buen hombre de campo
Me gusta andar bien montado
Con platita en el bolsillo
Y una flor de mina de al lado.
Viniendo de puesto viejo Pasando por Ñirehuao
Me canto una negra linda
Envido y truco cerrado.

Una morena me dijo
Arreglándose los rulos
Tengo tres tantos de flor
Y dos de truco seguro.

Yo no me doy por vencido
Aunque me vayan ganando
Les canto dos real envido
Y al truco vamos jugando.

Llegando a Chile Chico
El sol me salió a encontrar
Y una morena me dijo
Este es un flor de lugar.

Un día que yo jugaba
Con un gaucho muy matero
Vuelta a vuelta me decía
Flor y truco forastero.

El ñire está en el mallín
El pino está en tierra firme
La flor que tengo en mi mano
Me sobra pa’ despedirme.

El huaso tiene a su china
El gaucho tiene su amor
Yo tengo estas tres cartitas
Para cantar esta flor.

Tengo un caballo sillero
Cuatro vacas y tres terneros
Si me grita envido y truco
Yo le digo pase y quiero.

Estando medio borracho
Y jugando con Don Guido
Le canté la flor y el truco
Antes de que él diga envido.

Aquí vengo porque he venido
Porque he venido aquí estoy
Flor y truco aquí les traigo
Y si no les gusta, me voy.

Por esta calle me voy
Por la otra doy la vuelta
Llevo en mi mano una flor
Y el truco lo traigo a cuestas.

Por hacerle los amores
A dos hermanas mellizas
Me dieron flor de paliza
Que hasta hoy siento dolores.

Alambrado de siete hilos
Campo, flor y buena aguada
Si quieres ganarme el truco
Haz de tener As de Espada.

Llego el viejo del toro
conunAreador cortito
y una linda flor de oro.

Del cielo cayo una estrella
de arriba bajo rodando
con flor se levanto
y al truco estamos jugando.

En el campo hay una flor
que se llama Rosalía
en el liceo hay un chico
que me mira todo el día
El tigre tiene su amor
y su canto la paloma
el jazmín tiene su aroma
y hasta el cardo tiene flor.

En la punta de la mesa
hay un viejo pituco
con las cartas en la mano
gritó flor y truco-
El otro que estaba callado
al tiro le contesta
si usted tiene jardinero
el truco lo quiero yo.

Las indias también se casan
y se acuestan con sus maridos
por haberme salido flor
no le hecho la falta envido.


Se me perdió una potranca
Y estas señas voy a dar
Tiene una FLOR en el anca
Y un truco en el costillar.

En la estancia de la escasez
Donde la pobreza sobra
Cuando el gaucho canta FLOR
Hasta el TRUCO se lo cobran

*Viniendo de Balmaceda
Pasando por Chile-Chico
Vi volar un pájaro
Con una flor en el pico.

*Una negra me dijo
Arrequintandose los rulos,
Tiene tres tantos de flor
Y dos de truco seguro.

*Viniendo de Puesto Viejo
Pasando por Ñirehuao,
Me canto una negra linda
Envío y truco cerrado.

El tigre subió a la sierra
Y de sima bajo rodando
Con flor se levantó
Y al truco estamos jugando .

Cuando salí de Coyhaique
En un caballo alazán
Venia galopa y galopa
Con una linda flor de copa

Un gauchito me reto
A pelear a puñaladas
Como no tenía cuchillo l
Le cante una flor de espada

Llegó el viejo de los
toros con un arriador
con una linda florde oro.

Detrás de una mata
de pasto había un
chancho gritando
pasa una chancha
y le dijo que linda
flor de oro te
están sacando .

Cargando un camión con pasto
un fardo se me cayó
flor y truco
c..... de tu madre y
la p... que te parió

''Borracho que estas haciendo
Detrás de esa mata de pasto
Levántate que te traigo
Una linda flor de pasto''

Alambrado de siete hilos,
Campo de flor y buena aguada
El que quiera ganarme el truco
Tiene que tener el haz de espada.

*Una novia en la cocina,
Otra en el corredor
Corría un vientito pampero
Y un ganchito de mi flor.

*Un chancho estaba a los gritos,
Cuando lo estaban capando,
Pasó una chancha y le dijo
¡Flor de bolas te están cortando!

*Todas las mujeres
Duermen con su marido
Y al amanecer, recogen
Flor con su vestido.

*Viniendo de Balmaceda
Pasando por Chile-Chico
Vi volar un pájaro
Con una flor en el pico.

*Una negra me dijo
Arrequintandose los rulos,
Tiene tres tantos de flor
Y dos de truco seguro.

*Viniendo de Puesto Viejo
Pasando por Ñirehuao,
Me cantó una negra linda

Envío y truco

Llego el viejito de los toros
con un arreador cortito
y una linda flor de oro .

Del cielo callo una estrella
De arriba bajo rodando
Con flor se levanto
Y al truco estamos jugando

En el campo hay una flor
Que se llama Rosalina
En el liceo hay un chico
Que me mira todo el día .

El tigre tiene su amor
Y su canto la paloma.
El jazmín tiene su aroma
Y hasta el cardo tiene flor.

En la punta de la mesa
Hay un viejo pituco
Con las cartas en la mano
Grito flor y truco.

Una morena me dijo
Arreglándose los rulos
Tengo tres cartas de flor
Y 2 pal truco seguro.

Se me perdió una potranca
La seña le voy a dar
Con una flor en el anca
Y un truco en el costillar.

Las indias también se casan
Y se acuestan con sus maridos
Por haberme salido flor
No le hecho la falta envido.

Si un toro me sale bravo
Saco la manta y lo toreo
Saco el lazo y lo laceo
Saco el cuchillo y lo capo
Hecho las bolas dentro de un saco
Y me hago una flor de causeo.

RESCATANDO EL PASADO JUEGOS INFANTILES

Juegos del Pasado y su Explicación



El tarrito de pintura:

Consiste en reunir un grupo de niños. Primero se elige un jugador para ser virgen y otro para ser diablo, después la virgen le dice un color a los demás jugadores , por su parte el diablo se dirige donde la virgen y dice un color , el niño que tenga el color que digo el diablo sale corriendo tiene que tratar que el diablo no lo atrape y para librarse tiene que tocar al jugador que este de virgen, si el diablo lo atrapa se tiene que retirarse del juego, y el ultimo jugador que quede y que no lo aya agarrado el diablo es el ganador del juego

La guaracha:
Consiste en formar un círculo de niños y a un niño se le entrega un pañuelo, los demás niños empiezan a cantar una ronda que dice así: corre corre la guaracha el que mira para atrás se le pega en la pelada. Mientras tanto el jugador que tiene el pañuelo se lo deja caer a un compañero sin que se de cuenta entonces sus compañeros empiezan a contar si el compañero no logra encontrar el pañuelo en 10 segundos queda dentro del circulo como huevo duro.


TEJO:

Es un cuadro de greda, los tejos son dos discos de acero que se lanzan de una cierta distancia entre 5 a 10 metros. Se pone una lienza en la mitad (horizontal).
El ZUNCHO
Es un aro de que se va enganchando con una de acero y se gira.
RONDAS INFANTILES:
Se reunían se tomaban de las manos y bailaban y cantaban diversas canciones.

Zancos
Los zancos se confeccionan con dos latas de café o de leche unos cordeles que se atan a cada lado de los tarros , la piola debe llegar hasta las manos, uno se sube a los tarros y se tirar ambas cuerdas para que no se salgan los pies. El juego consiste en caminar con las latas en los pies.

Run-Run

Se toma un botÓn grande como los de los abrigos y debe tener por lo menos dos orificios, a través de los cuales se pasa una piola no muy gruesa. Se toma la piola y se ata formando un círculo. Una vez hecho esto se hace girar el botón y luego se tensa el hilo en forma repetitiva y alternada, así el botón comienza a girar cada vez con mayor velocidad gasta que produce un zumbido.

El Tractor o el Tanque
Para hacer un tractor se necesita un carrete de hilo, una banda de goma, dos cabitos de vela de un centímetro de alto (sin la mecha), un lápiz de grafito y la mitad de un fosforito.
Para hacer el tractor, hay que pasar la banda de goma por el centro del carrete, hacer pasar el elástico por el orificio de la vela que se puso en un lado del carrete, ponerle es fosforito y al otro lado se repite igual, pero acá se le pone el lápiz, se sujeta el carrete por un extremo y se hace girar el lápiz dándole “cuerda” al tractor, cuando el elástico esta bien tenso se pone en el suelo o en la mesa y el tractor comienza a avanzar por “cualquier” terreno.


Otros juegos que han desaparecido


La ronda
El luche
La cuerda
La payalla
La de diez (Juego a la pelota)
Paco librado
La matanza
El luche
Al trompo y a la bocha
Jugaban a la pelota sin zapato y con una pelota de media
Basquetbol
Carrera de caballo
Al zuncho (de un tambor ) hacían carreras
*Chueca
*Tejo
*Brisca
*Suncho
*Monopatín
*Muñeco de trapo
*Payana
Caballito de bronce

RESCATANDO EL PASADO



EXPRESIÓN
SIGNIFICADO
Come como buey dañino:
Se les dice a las personas que son muy golosas.

Asaito e`pecho:
Se les dice a las personas que son propasadas o a los niños

Se les escaparon los caballos:
Se les dice a las personas que son un poco locas.

Salió con el c… en dos manos:
Se les dice a las personas que salieron asustadas de alguna parte.

Se llevo un c…g…z:.:
Es cuando una persona se lleva algún susto.

Anda como perro de indio:
Se les dice a las personas que andan de casa en casa.
Desensille amigo:
Se les dice a las personas cuando llegan a una casa que se saque el abrigo.

Anda como piojo en costura:
Se dice cuando andas muchas personas amontonadas o en conjunto

Mas frío que pata e` pingüino:
Se dice cuando hace mucho frío.

Más flaco que perro e` indio:
Se les dice a las personas que son muy flacas.

Mas apretao que mano e`guagua:
Se les dice a las personas muy tacañas.

Anda como bola sin manija:
Se les dice a las personas que andan de un lado a otro.
Mas vale pájaro en la mano que cien volando:
Quiere decir que hay que asegurarse un trabajo estable.
A caballo regalado no se le miran los dientes:
Quiere decir que si a uno le regalan algo hay que
aceptarlo aunque a uno no le guste.
Mas sudado que bola e` tropero :
Se les dice a las personas que sudan mucho, o que están muy
cansadas
Flojo como gato capón:
Se les dice a las personas cuando son muy flojas.

A falta de panes buenas son las tortas:
Se les dice a las personas que no se conforman con un poco.
Del mismo cuero salen los tientos:
Cuando de un mismo capital salen los gastos.

Más loca que yegua parida:.
Se les dice a las personas que son alborotadora

Más enredado que pelo de vieja:
Es cuando una persona no entiende algo.
Más serio que perro en bote:
Se les dice a las personas que son serias.

Más contento que perro con pulgas:
Se les dice a las personas que andan muy contentas.
Anda con el recado ladeado:
Se les dice a las personas que andan con mal genio.

Algo trae bajo el poncho:
Que no se muestra verdadero, alguna intención oculta tiene

RESCATANDO EL PASADO LETRAS DE CANCIONES

El CABALLO

Era un tostado mala cara
Vivaracho y marchador,
Nervioso y escorciador
Rumbeador pa' la querencia
No soportaba la ausencia
Era un pura flor.

Blancas las patas tenÍa
Hasta el medio de la
Rodilla resaltaba en la
Tropilla por lo inquieto
Y bien plantado se
Llamaba "El degollado''
Y su madre la doradilla.

Son cuatro fieles amigos
Le dan la seguridad ;
El caballo para andar
El perro,varios oficios
Y el laso con el cuchillo
Falta tiempo pa' explicar.

Cuando yo estaba en la cárcel
solito me entretenía
contando los eslagones
que mis cadenas tenían
que noche tan negra, para la prisión
suenan los candados
late el corazón.

Con esos gritos de alerta
Que no dejan ni dormir
Que noche tan negra, para la prisión
Suenan los candados
Late el corazón.

Escalera de la cárcel
Cuatro por cuatro paredes
Donde encierran a los hombres
Por culpa de las mujeres
Que noche tan negra, para la prisión
Suenan los candados
Late el corazón.



BOSQUEJO


El hombre de la patagonia
Es un trozo del paisaje
Sangre azul de calafate
Verso asado truco taba
Es puerta ancha y sin aldaba
Pa` abrirse ante el visitante
BÁjese y pase adelante
Es pregón al forastero
Prudente y fiel compañero
Es un folio a toda letra
Es pingo de buena rienda
Pero arisco entre veros
Pialador en las marcadas
De potros y de terneros
Diestro con el verijero
En señal y capa a dientes
Es pasa es presente
Y a servir siempre primero
Se le puede ver tropero
Puestero en las veranadas
Sudando en la esquilada
Templando una alambrada
Carneando haciendo un asado
O en alguna jineteada


Corazón de escarcha

Corazón de escarcha
Se fue de la estancia
Fría la mirada
Frío el corazón
Toda la peonada
Sintió al ovejero
A quien más quería
La hija del patrón

Niña tan bonita
como las estrellas
sólo en los jardines
se puede encontrar
sus antepasados
los viejos loberos
mecieron su cuna
la luna y el sol

ESTRIBILLO
Solo por la nada
solo por quererla
lo hecho una mañana
furioso el patrón
un pobre ovejero
como iba a fijarse
en su hija tan linda
un mísero peón
por el ventisquero
por tierra del fuego
corazón de escarcha
solo se perdió
fue a buscar oro
y en penosa marcha
oro a manos llenas
escarcha encontró
pero el panteonero
y los años malos
cambiaron a la suerte
del viejo patrón
y al rancho la escarcha
llego una mañana
con su hija pidiendo
amparo por dios
y en aquel ranchito
del pobre ovejero
donde tanto tiempo
penaba el dolor
al fuego de un beso
se unieron dos almas
y bajo la nieve
cantaba el amor

estribillo.-



Río Murta

En río murta tengo un ranchito
Con sus paredes de barro y ramas
Y en las puertas tengo cortinas
Y de madre selvas y de retamos

Un nido aremos entre esos bosques
Un nido de soledad donde yo
Pueda rubia del alma quererte como
Te quiero amar
Cuando retorne la primavera
Y las flores vuelvan a florecer
Oye paloma tuyo seré

A cantar a una niña.

A cantar a una niña
Yo le enseñaba
Y un beso en cada nota
Ella me daba.
Y aprendía tanto
Y aprendía tanto
Que de todo sabía
Menos de canto.

El nombre de las estrellas
Querer sabía
Y un beso en cada nombre
Yo le pedía.
Que noche aquella
Que noche aquella
En que inventé mil nombres
A cada estrella.
Luego pasó la noche
Llegó la aurora
Se fueron las estrellas
Y quedó ella sola
Y me decía
Y me decía
Lastima que no hay estrellas
También de día.


Río Murta


Era un oscuro delgado
bonito de encuentro
y anca sin ninguna mancha blanca
y de cruces levantao
naiden lo había manociao
desde el día Que dio un tirón
quedo el oscuro capón
como quedan tantos otro.
Para pasar a ser potro
y más tarde redomon
Miguel fue quien decidió
quien sin mucho cacayleo.
En el primer rebolio
le desparramo el torció
pego el oscuro un roquio
como quien rodao
quedo en el suelo
estirado pero con las manos juntas
desde hay sin darle mas punto
lo sacamos embolsado
la clinera revolcada
y el flequillo con abrojo
le tapaba los ojos
como una verola
colgada ida y triste la mirada
sin dejarse doblegar
no nos dejaba arrimar
a lo puma atropellada
y diendo el suelo roncaba
como toro pa` pelear .


Este es el sexto premio que gano en la jineteada tengo algunos de apialadura otra de montas de novillo no conozco el cojinillo el vasco ni la encinera tampoco la grupa surera porque siempre he montado en pelo y nunca anduve por el suelo del lomo de algún reserbao y si mal enseñado en el palenque se ha querido voliar .
Parado he salido, pegando un grito y revoliando el rebenque.

Tropilla de cariblancos

Bajando pa`puerto aysèn,
Sobre las bestias hay nieve
Sobre los poncho y también
Circula entre manos negras
El fuego de un cimarrón
Sírvase un sorbo don Migua
Para dentrar en calor.
Ya no hay fuego que derrita
Las nieves del corazón
Apure la tropa hermano,
Que empieza la cerrazón.
Tropilla como recuerdo
trotando al atardecer,
en las ancas Río cisnes,
En los ojos puerto Aysén.
Hermano la tarde hiela
y el relente apuñalea
más que la tarde compadre
Son los años que flaquean.
Bendita la mocedad
Pa` entibiar el corazón
Hermano apure las bestias
y páseme un cimarrón

Amorcito consentido. ( bals)
I
Amorcito consentido
ahora vengo a saber
dime que te a sucedido
por qué no me haz ido a ver.
II
Ayer no pasé por tu casa
no es por falta de valor
no por darte compromiso
Dueña de mi blanca flor.
III
Blanca flor del castillo
Cortada al amanecer
Y por ahí andan diciendo
Que te tengo en mi poder.
IV
Ojalá que fuera cierto
Y esto pueda suceder
Que no es el primer amante
Que pretende a una mujer.
V
Espejito compañero
Mírame que triste estoy
Se fue el hombre que yo quiero
Yo me muero por su amor……


Pajarrillo(paso doble)

Pajarillo, Pajarillo
Una mañana herido
Fuiste a caer a mi ventana
Yo me compadecí del pajarillo
Lo puse en una jaula primorosa
Y lo cuide con el afán, de noche y día.
Y al ver que el pajarillo allí sufría
Le di el calor que le faltaba
Pajarillo, pajarillo
Que vuelas por el mundo entero
Llevale esta carta a mi adorada
Y dile que por ella muero.


Cuando yo estaba en la cárcel
solito me entretenía
contando los eslagones
que mis cadenas tenían
que noche tan negra, para la prisión
suenan los candados
late el corazón.

Con esos gritos de alerta
Que no dejan ni dormir
Que noche tan negra, para la prisión
Suenan los candados
Late el corazón.
Escalera de la cárcel
Cuatro por cuatro paredes
Donde encierran a los hombres
Por culpa de las mujeres
Que noche tan negra, para la prisión
Suenan los candados
Late el corazón.

Canción de Esperanza

Brotó la voz el sol
Broto la vida
Se abrió la eternidad
soltó el amor
la danza gris del viento
soltó palomas,
que iluminaron el cielo azul

El río es el soñar
Del peregrino
Que estira en su clamor
Su libertad

Al sur de los caminos
Al sur del viento
Hay otro pueblo
Que se llama Aysén

Aysén …
Amada tierra mía
Yo te daré la vida de mi tiempo
Yo te daré un bezo de guitarra
Y aquel sentir
Que envuelvo en el pañuelo
En donde guardo mi alma .

Porque vivir
en mi patria pequeña
es prolongar la tarde en alborada
en el jardín del último silencio
es encontrar el sueño azul
de Aysén .

RESCATANDO EL PASADO COMIDAS


Comidas antiguas

· Locro
· Majado
· Pancutra
· Guatitas
· Pavo de harina tostada
· Niños envueltos
· Prietas
· Curanto
· Tallarines caseros
· Chapaleles
· Milcaos
· Asado de vacuno en cuero


PAVO DE HARINA

Ingredientes:
Harina tostada
Sal
Aceite
Agua
Rebanadas de cebolla

Preparación:
En un sartén se pone una media taza de agua, sal, aceite y las rebanadas de cebolla, se deja hervir, y luego se agrega la harina tostada.
Se revuelve bien y se sirve caliente.

El majado
Preparación:
El majado se prepara poniendo a remojar medio kilo de trigo, después de media hora se escurre y se pasa por la máquina o por “molino” de piedra, suavemente buscando sacarle el pellejo al trigo, en el caso de usar máquina, se debe pasar el trigo más de una vez.
Después de lo anterior, se pone todo en una budinera grande y se ventea para que el pellejo de vaya, cuando ya no queda se incorpora el majado en una cazuela o en una sopa a la que se quiera dar consistencia, pero no al extremo de quedar a cuchara parada.
Esta comida se recomienda para la gente que necesita recobrar energía durante o después de una enfermedad.

Sopa de pan

Ingredientes:
Papas
Cebollas
Sal
Agua
Aceite
Pan (picado en cubos)
Zanahorias
Cilantro
Preparación:
En una olla se fríe la cebolla con la zanahoria, luego se le agrega el agua y la sal, se le agregan las papas y el pan, dejando hervir 15 minutos aproximadamente.
Se retira la olla se le agrega el cilantro.


Caldillo del "jugo de papas"

Ingredientes:
Jugo de papas
Ajo
Ají
Cilantro o perejil
Un huevo

Preparación
En una olla se pone el jugo de papas caliente, se le agrega el ajo machacado, junto con el ají, se pone el cilantro o perejil, se retira la olla y se agrega el huevo batido.
Esta comida se sirve caliente.

Torta criolla

Ingredientes:
Harina ,grasa (de capón), agua media caliente mezclada con sal
preparación
En un cuero de capón seco, se le pone harina, se hace un espacio en medio y se le agrega agua con sal y grasa derretida, posterior se junta la mezcla se estira la masa y se corta en cuadrados. Luego se pone una "olla viajera" con grasa de capón y se pone al fogón.
La duración de su cocimiento no lleva más de cinco minutos y son muy sabrosas

Tortilla al rescoldo:

Se hace una masa con harina, huevo, grasa o manteca.
Arreglar el fogón con arena fina. Cuando esta se pone roja con el calor.
Con una paletita se separa y ahí se pone la tortilla y luego se tapa con la misma arena. Puede utilizarse la misma ceniza y no arena.

Tortilla al rescoldo
(Variación)


Se hacía fuego en la tierra (fogón), la masa es la misma del pan pero sin levadura.
Se calentaba la arena y se hacía un pozo y se echaba la tortilla ahí y se esperaban que se cocine, luego se sacaban y las limpiaban para que se le saliera la arena que quedaba en la masa.

Tortilla al rescoldo
(Variación)
Ingredientes:
1kilo de harina, un poco de lavadura, grasa, agua tibia y sal
Preparación:
En una fuente agregar harina, hacer un espacio, se le agrega la sal y la levadura, posteriormente se agrega agua y grasa. Después juntar esta mezcla y amasar hasta que quede una masa, se amolda y se cocina en un hoyo con ceniza mezclada con arena. Se tapa una hora aproximadamente y luego se da vuelta y se espera una media hora más.

Sopaipillas sin levadura

Se prepara la masa con sus ingredientes comunes menos la levadura y se amasa hasta que quede blanda. Después se corta para freír la sopaipilla para ser comidas sin problemas.

La palomita:

La palomita es un pequeño asado parado que usan los troperos en sus faenas, y alcanza para que se sirvan pocas personas. Esta puede hacerse de un costillar de cordero, de una pierna o paleta de animal. Esta se ensarta en un pequeño asador de fierro o en una varilla no muy gruesa, preferentemente verde.
Se asa de la misma manera que el asado parado, pero se ocupa menos tiempo. La palomita solo se sirve con torta frita o pan. Mientras se asa, se pueden tomar unos buenos mates.

El churrasco:

El churrasco es un asado al horno, preferentemente de costilla de cordero ( y que se hace como desayuno en el campo o para los trabajadores). Se hace el fuego temprano para poner el asado. Se adoba la carne el día anterior, así para que quede más sabroso


Trigo mote casero:

Se necesita trigo. Este se deja remojar en agua con ceniza hasta que suelte la cáscara. Se lava bien y se cocina un poco, y se vuelve a lavar para sacar cualquier impureza que aún le quede, y se termina de cocinar.


Chochoca
Se pelaban las papas se rayaban y se entrujaban en un paño y se cuecen en otras papas las cuales se juntan con las otras y se ponen en un palo que esta arriba de él fuego en un fogón y se va dando vuelta y esperar a que se cueza.

El puchero

Es hervir el agua echar carne de capón o de vacuno a la carne se le echa el ajo y el condimento. Una vez hirviendo la carne con el agua produce una espuma gris y se saca con la cuchara y se bota fuera de la olla y de ahí se pone verduras, papas, cebollas, etc.

Chicha de manzana

Se ponía en un tarro cerrado (dornajos) de madera y se ponían las manzanas y dos personas buscaban dos barras largas y lo molían con ella. (majaban) y después de molidas tenían un aparato de madera con dos tablones los cuales eran una prensa que prensaba las manzanas y corría el jugo de las manzanas por un canal (un palo hueco).

Chuño

Se raya la papa una buena cantidad dejándose reposar por algunas horas para obtener un polvo húmedo de color blanco que se disuelve directamente con agua cosida obteniendo un sabroso chuño.


Harina tostada
Se hace el trigo bien seco y se muele en un molino quedando convertido en polvo. Se le agrega linaza (producto que le da un sabor agradable y más alimenticio. Las personas lo toman principalmente con leche hervida.

miércoles, 11 de agosto de 2010

jueves, 22 de octubre de 2009

EL LLANO EN LLAMAS

El LLano en LLamas de Juan Rulfo Pincha aqui para descargar CLICK

martes, 1 de septiembre de 2009

Las tres cara de la vida

Las tres cara de la vida



La primera una bestia salvaje
Clavando sus fulminantes ojos,
Sus fauces gruñen, afilando sus colmillos

Luego el segundo acto el dolor se cuaja
En los ojos, perdiéndose en la lejanía, su boca
Se cierra en un espasmo que le quema el alma.

En el cierre su espíritu aflora
Ante la dicha del mundo, ante la esperanza de la vida
Dos pequeñas ventanas dejan salir la luz de dos brazas oscuras.

Un hombre se perdió


Es gran persona con ojos
como diamantes finos y
una especie rara de
encontrar.
Grande y transparente
Como el agua de los cielos
Que de lo alto caen

Padre que sólo das alegrías
Y felicidades a mi corazón
No soporto más
tu llanto y desesperación
de ahora que cambiaste
en tu vida con una
canción.
Maldita razón ni soporto
más tu respiración
devuélveme a mi padre
que lo amé con mi corazón.
Ya no soporto más que
La soledad y no quiero
Tu mezquindad
Maldita

Maldita muerte que todo
Te llevas devuélveme
A mi padre
Y mi vida te daré
Romina Sepúlveda

domingo, 26 de julio de 2009

Visión Panorámica de Lenguaje y Comunicación

Este Documento proviene de la Universidad de Chile, pero representa en camino recorrido por alumnos y docentes en los cuatro años de Enseñanza Media: Panorama

martes, 31 de marzo de 2009

El reglamento del LICEO para su aprobación

Reglamento Interno Liceo Haz Clicl

martes, 3 de marzo de 2009

oRToGrafÍa

La grafía del título no es la más adecuada en este Enlace encontrarás unas cuantas recetas

viernes, 9 de enero de 2009

Cursillo de Verano

Método de Análisis de un documento escrito : Aquí encontrarás un formato simple para analizar tus trabajos o los de tus alumnos


Escala en Excel para Proceso

sábado, 18 de octubre de 2008

Rúbricas

Afiche
Exposición Oral

TALLER PRÁCTICO CREANDO UN BLOG




Actividad Elaborando un Blog como recurso pedagógico

Objetivo:
Desarrollar un recurso de aprendizaje que incorpore la Web 2.0 como recurso colaborativo.

Desafío:
1.Si aún no tiene una cuenta Gmail, descargue el documento "Creando una Cuenta Gmail" y realice los pasos que se le indican.
2. Una vez que haya creado su cuenta Gmail, ingrese a www.blogger.com
3. Paralelamente ingrese a la siguiente página http://www.ayuda-internet.net/tutoriales/manual-blog-blogger/manual-blog-blogger.html y siga las instrucciones para la creación de su Blog.
4. Al diseñar su Blog tenga en cuenta que:

  • Debe estar dirigida a la unidad que usted está diseñando
  • El Blog debe ser un punto de encuentro entre usted y sus alumnos.
  • Debe cumplir los criterios de evaluación presentados en la Matriz de Valoración
  • Además debe incluir esta actividad en su planificación.

LIBRO DE LA SEMANA

"Popol Vuh"

Objetivos

Esta página tiene como finalidad dar a conocer obras relevantes de la literatura Universal , servir de portal para dar a mostrar obras elaboradas por la comunidad liceana.
Servir de Soporte para entregar información acerca de los contenidos de Literatura y Comunicación que son materia de estudio al interior del liceo.
Las fecha de evaluación serán conocidas con antelación,y se publicarán al inicio del año escolar.
La actualidad tendrá cabida a través de las noticias y de las imágenes que emite el Satélite Hubble.

Vinculos

Orientación
Nature
BiblioLLRP
English is fun
Libros
Gramatica
Resúmenes
Audiolibros
Wikipedia
Tabla de Evaluación
Poemas parlantes

viernes, 17 de octubre de 2008

LOS QUE SE FUERON BUSCANDO UN CAMINO





















































RESUMEN DE LENGUA CASTELLANA 4 AÑOS

LENGUAJE Y COMUNICACION 4 AÑOS DE MEDIA

Lucila, Romántica















Esta imagenes nos hablan de una mujer romantica, de una mujer que vive el amor y que se separa del mundo conocido para alejarse de Chile "El Ruego" y "Los Sonetos de la Muerte"

MATERIAL DE CATASTRO PARA ANALISIS


¡EN EL NOMBRE DE ALAH
EL CLEMENTE,
EL MISERICORDIOSO!




¡La alabanza a Alah, amo del Universo! ¡Y la plegaria y la paz para el príncipe de los enviados, nuestro señor y soberano Mohamed!
Y, para todos los tuyos, la plegaria y la paz siempre unidas esencial­mente hasta el día de la recompensa.
¡Y después... ! que las leyendas de los antiguos sean una lección para los modernos, a fin de que el hombre aprenda en los sucesos que ocurren a otros que no son él. Entonces respetará y comparará con atención las palabras de los pueblos pasados y lo que a él le ocurra y se reprimirá.
Por esto ¡gloria a quien guarda los relatos de los primeros como lección dedicada a los últimos!


De estas lecciones han sido entresacados los cuentos que se llaman Mil noches y una noche, y todo lo que hay en ellos de cosas extra­ordinarias y de máximas.







HISTORIA DEL REY SCHAHRIAR Y SU
HERMANO EL REY SCHAHZAMAN


Cuéntase -pero Alah es más sabio, más prudente más poderoso y más benéfico- que en lo que transcurrió en la antigüedad del tiem­po y en lo pasado de la edad, hubo un rey entre los reyes de Sassan, en las islas de la India y de la China. (1)
Era dueño de ejércitos y señor de auxiliares, de servidores y de un séquito' numeroso. Tenía dos hijos, y ambos eran heroicos jinetes, pero el mayor valía más aún que el menor. El mayor reinó en los países, gobernó con justicia entre los hombres y por eso le querían los habitantes del país y del reino. Llamábase el rey Schahriar.(2) Su hermano, llamado Schahzaman,(3) era el rey de Sala­marcanda TI-Ajam.
Siguiendo las cosas el mismo curso, residieron cada uno en su país, y gobernaron con justicia a sus ovejas durante veinte años. Y llega­ron ambos hasta el límite del desarrollo y el florecimiento.
No dejaron de ser así, hasta que el mayor sintió vehementes deseos de ver a su hermano. Entonces ordenó a su visir que partiese y volviese con él. El visir contestó: "Escucho y obedezco".
Partió, pues, y llegó felizmente por la gracia de Alah; entró en casa de Schahzaman, le transmitió la paz, (4) le dijo que el rey Schahriar deseaba ardientemente verle, y que el objeto de su viaje era invitar a su hermano. El rey Schahzaman contestó: "Escucho y obedezco". Dis­puso los preparativos de la partida, mandando sacar sus tiendas, sus camellos y sus mulos, y que saliesen sus servidores y auxiliares. Nombró a su visir gobernador del reino y salió en demanda de las comarcas de su hermano.
Pero a medianoche recordó una cosa que había olvidado; volvió a su palacio apresuradamente, y encontró a su esposa tendida en el lecho abrazada con un negro, esclavo entre los esclavos. Al ver tal co­sa, el mundo se oscureció ante sus ojos.
Y se dijo: "Si ha sobrevenido tal aventura cuando apenas acabo de dejar la ciudad, ¿cuál sería la conducta de esta libertina si me ausentase algún tiempo para estar con mi hermano?" Desenvainó inmediatamente su alfanje, y acometiendo a ambos, los dejó muertos sobre los tapices del lecho. Volvió a salir sin perder una hora ni un instante, y ordenó la marcha de la comiti­va. Y viajó de noche hasta avistar la ciudad de su hermano.
Entonces éste se alegró de su proximidad, salió a su encuentro, y al recibirlo, le deseó la paz. Se regocijó hasta los mayores límites del contento, mandó adornar en honor suyo la ciudad y se puso a hablarle lleno de efusión. Pero el rey Schahzaman recordaba la aventura de su esposa, y una nube de tristeza le velaba la faz. Su tez se había puesto pálida y su cuerpo se había debilitado. Al verle de tal modo, el rey Schahriar creyó en su alma que aquello se debía a haberse alejado de su reino y de su país, y lo dejaba estar, sin preguntarle nada. Al fin, un día, le dijo: "Hermano, tu cuerpo enflaquece y tu cara amarillea". Y el otro respondió: "¡Ay, hermano, tengo en mi interior como una llaga en carne viva!" Pero no le reveló lo que le había ocurrido con su esposa.
El rey Schahriar le dijo: "Quisiera que me acompañes a ca­zar a pie y a caballo, pues así tal vez se esparciera tu espíritu". El rey Schahzaman no quiso aceptar, y su hermano se fué solo a la cacería.
Había en el palacio unas ventanas que daban al jardín, y habién­dose asomado a una de ellas, el rey Schahzaman vió cómo se abría una puerta para dar salida a veinte esclavas y veinte esclavos, entre los cua­les avanzaba la mujer del rey Schahriar en todo el esplendor de subelleza. Llegados a un estanque, se desnudaron, y se mezclaron todos.
Y súbitamente la mujer del rey gritó: "¡Oh, Massaud!"Y en seguida acudió hacia ella un robusto esclavo negro, que la abrazó.
Ella se abrazó también a él, y entonces el negro la echó al suelo, boca arriba, y la gozó.
.

(1) La geografía es absolutamente vaga y admirable. Sería pues, inútil profundizar. (2)Dueño de la ciudad. Palabra persa.
(3) Dueño del siglo o del tiempo. Palabra persa.
(4) "Que la paz (o la salvación) sea contigo". Saludo usado entre los mu­sulmanes.
. A tal señal todos los demás esclavos hicieron lo mismo con las mujeres. Y así siguieron largo tiempo, sin acabar con sus besos, abra­zos, copulaciones y cosas semejantes hasta cerca del amanecer Al ver aquello, pensó el hermano del rey: "¡Por Alah! Más ligera es mi calamidad que esta otra". Inmediatamente, dejando que se desva­neciese su aflicción, se dijo: "¡En verdad, esto es más enorme que cuan­to me ocurrió a mí!" Y desde aquel momento volvió a comer y beber cuanto pudo.
A todo esto, el rey, su hermano, volvió de su excursión, y ambos se desearon la paz íntimamente. Luego el rey Schahriar observó que su hermano el rey Schahzaman acababa de recobrar el buen color, pues su semblante había adquirido nueva vida, y advirtió también que comía con toda su alma después de haberse alimentado parcamente en los pri­meros días.
Se asombró de ello, y dijo: "Hermano, poco ha te veía amarillo de tez y ahora has recuperado los colores. Cuéntame qué te pasa". El rey le dijo: "Te contaré la causa de mi anterior palidez, pero dispénsame de referirte el motivo de haber recobrado los colores". El rey replicó: "Para entendernos, relata primeramente la causa de tu pér­dida de color y tu debilidad". Y se explicó de este modo: "Sabrás, her, mano, que cuando enviaste tu visir para requerir mi presencia, hice mis preparativos de marcha, y salí de la ciudad. Pero después me acordé de la joya que te destinaba y que te di al llegar a tu palacio. Volví, pues, y encontré a mi mujer acostada con un esclavo negro, durmiendo en los tapices de mi cama. Los maté a los dos, y vine hacia ti, muy atormentado por el recuerdo de tal aventura. Este fué el motivo de mi primera palidez y de mi enflaquecimiento. En cuanto a la causa de ha­ber recobrado mi buen color, dispénsame de mencionarla".
Cuando su hermano oyó estas palabras, le dijo: "Por Alah, te con­juro a que me cuentes la causa de haber recobrado tus colores".
Enton­ces el rey Schahzaman le refirió cuanto había visto. El rey Schahriar dijo: "Ante todo, es necesario que mis ojos vean semejante cosa". Su hermano le respondió: "Finge que vas de caza, pero escóndete en mis aposentos y serás testigo del espectáculo; tus ojos lo contemplarán".
Inmediatamente, el rey mandó que el pregonero divulgase la orden de marcha. Los soldados salieron con sus tiendas fuera de la ciudad. El rey marchó también, se ocultó en su tienda y dijo a sus jóvenes esclavos: "¡Que nadie entre!" Luego se disfrazó, salió a hurtadillas y se dirigió al palacio. Llegó a los aposentos de su hermano, y se asomó a la ven­tana que daba al jardín. Apenas había pasado una hora, cuando salieron las esclavas, rodeando a su señora, y tras ellas los esclavos. E hicie­ron cuanto había contado Schahzaman, pasando en tales juegos hasta el asr.(1)
Cuando vió estas cosas el rey Schahriar, la razón se ausentó de su cabeza, y dijo a su hermano: "Marchemos para saber cuál es nuestro destino en el camino de Alah, porque nada de común debemos tener con la realeza hasta encontrar a alguien que haya sufrido una aventura semejante a la nuestra. Si no, la muerte sería preferible a nuestra vida". Su hermano le contestó lo que era apropiado y ambos salieron por una puerta secreta del palacio. Y no cesaron de caminar día y noche, hasta que por fin llegaron a un árbol, en medio de una solitaria pradera, junto a la mar salada. En aquella pradera había un manantial de agua dulce. Bebieron de ella y se sentaron a descansar.
. Apenas había transcurrido una hora del día, cuando el mar em­pezó a agitarse. De pronto brotó de él una negra columna de humo, que llegó hasta el cielo y se dirigió después hacia la pradera. Los reyes,
asustados, se subieron a la cima del árbol, que era muy alto, y se pu­sieron a mirar lo que tal cosa pudiera ser. Y he aquí que la columna de humo se convirtió en un efrit (2) de elevada estatura, poderoso de hom­bros y robusto de pecho. Llevaba un arca sobre la cabeza. Puso el pie en el suelo, y se dirigió hacia el árbol y se sentó debajo de él. Le­vantó entonces la tapa del arca, sacó de ella una caja, la abrió, y apare­ció en seguida una encantadora joven, de espléndida hermosura, lumi­nosa lo mismo que el sol, como dijo el poeta:

¡Antorcha en las tinieblas, ella aparece y es el día! ¡Ella aparece y con su luz se iluminan las auroras!
¡Los soles irradian con su claridad y las lunas con las sonrisas de sus ojos !
¡Que los velos de su misterio se rasguen, e inmediatamente las cria­turas se prosternan encantados a sus pies!
¡Y ante los dulces relámpagos de su mirada, el rocío de las lágri-mas de pasión humedece todos los párpados!!


(1)Asr: parte del día en que empieza a declinar el sol (2) Efrit: astuto, sinónimo de genio
Después que el efrit hubo contemplado a la hermosa joven, le di­jo: "¡Oh soberana de las sederías!
¡Oh tú, a quien rapté el mismo día de tu boda! Quisiera dormir un poco". Y el efrit colocó la cabeza en las rodillas de la joven y se durmió.
Entonces la joven levantó la cabeza hacia la copa del árbol y vió ocultos en las ramas a los dos reyes. En seguida apartó de sus rodillas la cabeza del efrit, la puso en el suelo, y les dijo por señas: "Bajad, y no tengáis miedo de este efrit". Por señas, le respondieron: "¡Por Alah sobre ti! ¡Dispénsanos de lance tan peligroso!"
Ella les dijo: "¡Por Alah sobre vosotros! Bajad en seguida si no queréis que avise al efrit, que os dará la peor muerte". Entonces, asustados, bajaron hasta donde estaba ella, que se levantó para decirles: "Traspasadme con vuestra lanza de un golpe duro y violento; si no, avisaré al efrit".
Schahriar, movido del espanto, dijo a Schahzaman: "Hermano, sé el primero en hacer lo que ésta manda". El otro repuso: "No lo haré sin que antes me des el ejemplo tú, que eres. mayor". Y ambos empezaron a invitarse mutuamente, haciéndose con los ojos señas de copulación. Pero ella les dijo: "¿Para qué tanto guiñar los ojos? Si no venís y me obedecéis, lla­mo inmediatamente al efrit". Entonces, por miedo al efrit hicieron con ella lo que les había pedido. Cuando los hubo agotado, les dijo: "¡Qué expertos sois los dos!"
Sacó del bolsillo un saquito y del saquito un collar compuesto de quinientas setenta sortijas con sellos, y les preguntó: "¿Sabéis lo que es esto?" Ellos contestaron: "No lo sabemos". Enton­ces les explicó la joven: "Los dueños de estos anillos me han poseído todos junto a los cuernos insensibles de este efrit. De suerte que me vais a dar vuestros anillos". Lo hicieron así, sacándoselos de los dedos, y ella entonces les dijo: "Sabed que este efrit me robó la noche de mi boda; me encerró en esa caja, metió la caja en el arca, le echó siete candados y la arrastró al fondo del mar, allí donde se combaten las olas. Pero no sabía que cuando desea alguna cosa una mujer no hay quien la venza.

Ya lo dijo el poeta:

¡Amigo: no te fíes de la mujer; ríete de sus promesas! Su buen o mal humor depende de los caprichos de su vulva!
¡Prodigan amor falso cuando la perfidia las llena y forma como la trama de sus vestidos!
¡Recuerda respetuosamente las Palabras de Yusu f ! ¡Y no olvides que Eblis hizo que expulsaran a Adán por causa de la Mujer!
¡No te confíes, amigo! ¡Es inútil! ¡Mañana, en aquella que creas más segura, sucederá al amor puro una pasión loca!
Y no digas: "¡Si me enamoro, evitaré las locuras de los enamora­dos!" ¡No lo digas! ¡Sería verdaderamente un prodigio único ver salí. a un hombre sano y salvo de la seducción de las mujeres!


Los dos hermanos, al oír estas palabras, se maravillaron hasta más no poder, y se dijeron uno a otro: "Si éste es un efrit, y a pesar de su poderío le han ocurrido cosas más enormes que a nosotros, esta aven­tura debe consolarnos". Inmediatamente se despidieron de la joven y re­gresaron cada uno a su ciudad.
En cuanto el rey Schahriar entró en su palacio, mandó degollar a su esposa, así como a los esclavos y esclavas. Después ordenó a su visir que cada noche le llevase una joven que fuese virgen. Y cada noche arrebataba a una su virginidad. Y cuando la noche había transcurrido mandaba que la matasen. Así estuvo haciendo durante tres años, y todo eran lamentos y voces de horror. Los hombres huían con las hijas que les quedaban. En la ciudad no había ya ninguna doncella que pudiese servir para los asaltos de este cabalgador.
En esta situación el rey mandó al visir que, como de costumbre, le trajese una joven. El visir, por más que buscó, no pudo encontrar nin­guna, y regresó muy triste a su casa, con el alma transida de miedo ante el furor del rey. Pero este visir tenía dos hijas de gran hermosura, que poseían todos los encantos, todas las perfecciones y eran de una delicadeza exquisita.
La mayor se llamaba Schehrazada, y el nombre de la menor era Doniazada: (1)


(1) Schehrazada: "Hija de la ciudad". Doniazada: "Hija del mundo
La mayor, Schehrazada, había leído los li­bros, los anales, las leyendas de los reyes antiguos y las historias de los pueblos pasados.
Dicen que poseía también mil libros de crónicas referentes a los pueblos de las edades remotas, a los reyes de la anti­güedad y sus poetas. Y era muy elocuente y daba gusto oírla.
Al ver a su padre, le habló así: "¿Por qué te veo tan cambiado, soportando un peso abrumador de pesadumbres y aflicciones... ? Sabe, padre, que el poeta dice: "¡Oh tú, que te apenas, consuélate! Nada es duradero, toda alegría se desvanece y todo pesar se olvida".
Cuando oyó estas palabras el visir, contó a su hija cuanto había ocurrido, desde el principio al fin, concerniente al rey. Entonces le dijo Schehrazada: "Por Alah. padre, cásame con el rey, porque si no me mata, seré la causa del rescate de las hijas de los muslemini (musulmanes) y podré salvarlas de entre las manos del rey". Entonces el visir contestó: "¡Por Alah sobre ti! No te expongas nunca a tal peligro".
Pero Schehrazada repuso: "Es imprescindible que así lo haga". Entonces le dijo su pa­dre: "Cuidado no te ocurra lo que les ocurrió al asno y al buey con el labrador. Escucha su historia:



Fabulas del asno, el buey y el labrador.




Has de saber, hija mía, que hubo un comerciante dueño de gran­des riquezas y de mucho ganado. Estaba casado y con hijos. Alah, el Altísimo, le dió igualmente el conocimiento de los lenguajes de los ani­males y el canto de los pájaros. Habitaba este comerciante en un país fértil, a orillas de un río. En su morada había un asno y un buey. Cierto día llegó el buey al lugar ocupado por el asno y vió aquel sitio barrido y regado. En el pesebre había cebada y paja bien criba­das, y el jumento estaba echado, descansando. Cuando el amo lo mon­taba, era sólo para algún trayecto corto y por asunto urgente, y el asno volvía pronto a descansar. Ese día el comerciante oyó que el buey decía al pollino: "Come a gusto y que te sea sano, de provecho y 'de buena digestión. ¡Yo estoy rendido y tú descansado, después de comer cebada . bien cribada! Si el amo te monta alguna que otra vez, pronto vuelve a traerte. En cambio, yo me reviento arando y con el trabajo del molino". El asno le aconsejó: "Cuando salgas al campo y te echen el yugo, túm­bate y no te menees aunque te den de palos. Y si te levantan, vuélvete a echar otra vez. Y si entonces te vuelven al establo y te ponen habas, no las comas, fíngete enfermo. Haz por no comer ni beber en unos días, y de ese modo descansarás de la fatiga del trabajo".
Pero el comerciante seguía presente, oyendo todo lo que hablaban. Se acercó el mayoral al buey para darle forraje y le vió comer muy poca cosa. Por la mañana, al llevarlo al trabajo, lo encontró en­fermo. Entonces el amo dijo al mayoral: "Coge al asno y que are todo el día en lugar del buey". Y el hombre unció al asno en vez del buey y le hizo arar todo el día.
Al anochecer, cuando el asno regresó al establo, el buey le dió las gracias por sus bondades, que le habían proporcionado el descanso de todo el día; pero el asno no le contestó. Estaba muy arrepentido.
Al otro día el asno estuvo arando tambien durante toda la jornada y regresó con el pescuezo desollado, rendido de fatiga. El buey, al verle en tal estado, le dió las gracias de nuevo y lo colmó de alabanzas. El asno le dijo: "Bien tranquilo estaba yo antes.- Ya ves cómo me ha perjudicado el hacer beneficio a los demás". Y en seguida añadió: "Voy a darte un buen consejo de todos modos. He oído decir al amo que te entregarán al matarife si no te levantas, y harán una cubierta para la mesa con tu piel. Te lo digo para que te salves, pues sentiría que te ocurriese algo".
El buey, cuando oyó estas palabras del asno, le dió las gracias nuevamente, y le dijo: "Mañana reanudaré mi trabajo". Y se puso a comer, se tragó todo el forraje y hasta lamió el recipiente con su lengua.
Pero el amo les había oído hablar.
En cuanto amaneció fué con su esposa hacia el establo de los bueyes y las vacas, y se sentaron a la puerta. Vino el mayoral y sacó al buey, que en cuanto vió a su amo empezó a menear la cola, a ven­tosear ruidosamente y a galopar en todas direcciones como si estuviese loco. Entonces le entró tal risa al comerciante, que se cayó de espaldas. Su mujer le preguntó: "¿De qué te ríes?" Y él dijo: "De una cosa que he visto y oído; pero no la puedo descubrir porque me va en ello la vida". La mujer insistió: "Pues has de contármela, aunque te cueste morir". Y él dijo: "Me callo, porque temo a la muerte". Ella repuso: "Entonces es que te ríes de mí".
Y desde aquel día no dejó de hostigarle tenazmente, hasta que le puso en una gran perplejidad. Entonces el co­merciante mandó llamar a sus hijos, y así como al kadí (1) y a unos tes­tigos. Quiso hacer testamento antes de revelar el secreto a su mujer, pues amaba a su esposa entrañablemente porque era la hija de su tío paterno (2), madre de sus hijos y había vivido con ella ciento veinte años de su edad. Hizo llamar también a todos los parientes de su esposa y a los habitantes del barrio y refirió a todos lo ocurrido, diciendo que moriría en cuanto revelase el secreto.
Entonces toda la gente dijo a la mujer: "¡Por Alah sobre ti! No te ocupes más del asunto; pues va a perecer tu marido, el padre de tus hijos". Pero ella replicó: "Aunque le cueste la vida no le dejaré en paz hasta que me haya dicho su se­creto". Entonces ya no le rogaron más. El comerciante se apartó de ellos y se dirigió al estanque de la huerta para hacer sus abluciones y volver inmediatamente a revelar su secreto y morir.
Pero había un gallo lleno de vigor, capaz de dejar satisfechas a cincuenta gallinas, y junto a él hallábase un perro. Y el comerciante oyó que el perro increpaba al gallo de este modo: "¿No te avergüenza el estar tan alegre cuando va a morir nuestro amo?" Y el gallo preguntó: "¿Por qué causa va a morir?"
Entonces el perro contó toda la historia, y el gallo repuso: "¡Por Alah! Poco talento tiene nuestro amo. Cincuenta esposas tengo yo y a todas sé manejármelas perfectamente, regañando a unas y contentando a otras. ¡En cambio, él sólo tiene una y no sabe entenderse con ella!
El medio es bien sencillo: bastaría con cortar unas cuantas varas de morera, entrar en el camarín de su esposa y darle hasta que sucumbiera o se arrepintiese. No volvería a importunarle con preguntas". Así dijo el gallo, y cuando el comerciante oyó sus palabras se iluminó su razón, y resolvió dar una paliza a su mujer.
El visir interrumpió aquí su relato para decir a su hija Schehra­zada: "Acaso el rey haga contigo lo que el comerciante con su mujer". Y Schehrazada preguntó: "¿Pero qué hizo?" Entonces el visir prosi­guió de este modo:
Entró el comerciante llevando ocultas las varas de morera, que acababa de cortar, y llamó aparte a su esposa: "Ven a nuestro gabinete para que te diga mi secreto". La mujer le siguió; el comerciante se encerró con ella y empezó a sacudirla varazos hasta que ella acabó por decir: "¡Me arrepiento, me arrepiento!" Y besaba las manos y los pies de su marido. Estaba arrepentida de veras. Salieron entonces, y la concurrencia se alegró muchísimo, regocijándose también los parientes. Y todos vivieron muy felices hasta la muerte.
Dijo. Y cuando Schehrazada, hija del visir, hubo oído este relato, insistió nuevamente en su ruego: "Padre, de todos modos quiero que hagas lo que te he pedido". Entonces el visir, sin replicar nada, mandó que preparasen el ajuar de su hija, y marchó a comunicar la nueva al rey Schahriar.
Mientras tanto, Schehrazada decía a su hermana Doniazada: "Te mandaré llamar cuando esté en el palacio, y así que llegues y veas que el rey ha terminado su cosa conmigo, me dirás: "Hermana, cuenta al­guna historia maravillosa que nos haga pasar la noche". Entonces yo narraré cuentos que, si quiere Alah, serán la causa de la emancipación de las hijas de los musulmanes".
Fué a buscarla después el visir, y se dirigió con ella hacia la mo­rada del rey. El rey se alegró muchísimo al ver a Schehrazada, y pre­guntó a su padre: "¿Es ésta lo que yo necesito?" Y el visir dijo res­petuosamente: "Sí, lo es".
Pero cuando el rey quiso acercarse a la joven, ésta se echó a llorar. Y el rey le dijo: "¿Qué te pasa?" Y ella contestó "¡Oh, rey poderoso, tengo una hermanita de la cual quisiera despedirme!" El rey mandó buscar a la hermana, y apenas vino se abrazó a Schehra­zada, y acabó por acomodarse cerca del lecho.
Entonces el rey se levantó, y cogiendo a Schehrazada, le arrebató la virginidad.Después empezaron a conversar.
Doniazada dijo entonces a Schehrazada: "¡Hermana, por Alah sobre ti!, cuéntanos una historia que nos haga pasar la noche".
Y Schehrazada contestó: "De buena gana, y como un debido homenaje, si es que me lo permite este rey tan generoso, dotado de tan buenas maneras



(1)El juez. ( 2) Su esposa
El rey, al oír estas palabras, como no tuviese ningún sueño, se prestó de buen grado a escuchar la narración de Schehrazada.
Y Schehrazada, aquella primera noche, empezó su relato con la historia que sigue:





PRIMERA NOCHE
HISTORIA DEL MERCADER Y EL EFRIT



Schehrazada dijo:
He llegado a saber, ¡oh rey afortunado!, que hubo un mercader entre los mercaderes, dueño de numerosas riquezas y de negocios co­merciales en todos los países. Un día montó a caballo y salió para ciertas comarcas a las cuales le llamaban sus negocios. Como el calor era sofocante, se sentó debajo de un árbol, y echando mano al saco de provisiones, sacó unos dátiles, y cuando los hubo comido tiró a lo lejos los huesos. Pero de pronto se le apareció un efrit de enorme estatura que, blandiendo una espada, llegó hasta el mercader y le dijo: "Levántate, para que yo te mate como has matado a mi hijo". El mercader repuso: "¿Pero cómo he matado yo a tu hijo?" Y con­testó el efrit: "Al arrojar los huesos, dieron en el pecho a mi hijo y lo mataron". Entonces dijo el mercader: "Considera ¡oh gran efrit! que no puedo mentir, siendo, como soy, un creyente. Tengo muchas riquezas, tengo hijos y esposa, y además guardo en mi casa depósitos que me confiaron. Permíteme volver para repartir lo de cada uno, y te vendré a buscar en cuanto lo haga. Tienes mi promesa y mi jura­mento de que volveré en seguida a tu lado. Y tú entonces harás de mí lo que quieras. Alah es fiador de mis palabras".
El efrit, teniendo confianza en él, dejó partir al mercader. Y el mercader volvió a su tierra, arregló sus asuntos, y dió a cada cual lo que le correspondía. Después contó a su mujer y a sus hijos lo que le había ocurrido, y se echaron todos a llorar: los parientes, las mujeres, los hijos. Después el mercader hizo testamento y estuvo con su familia hasta el fin del año. Al llegar este término se resolvió a partir, y tomando su sudario bajo el sobaco, dijo adiós a sus parientes y vecinos y se fue muy contra su gusto. Los suyos se lamentaban, dando gritos de dolor.
En cuanto al mercader, siguió su camino hasta que llegó al jardín en cuestión, y el día en que llegó era el primer día del año nuevo. Y mientras estaba sentado, llorando su desgracia, he aquí que un jeique (1) se dirigió hacia él, llevando una gacela encadenada. Saludó al mercader, le deseó una vida próspera, y le dijo: "¿Por qué razón estás parado y solo en este lugar tan frecuentado por los efrits?"
Entonces le contó el mercader lo que le había ocurrido con el efrit y la causa de haberse detenido en aquel sitio. Y el jeique dueño de la gacela se asombró grandemente, y dijo: "¡Por Alah! ¡oh hermano! tu fe es una gran fe, y tu historia es tan prodigiosa, que si se escribiera con una aguja en el ángulo interior de un ojo, sería motivo de refle­xión para el que sabe reflexionar respetuosamente".
Después, sentándo­se a su lado, prosiguió: "¡Por Alah! ¡oh mi hermano! no te dejaré hasta que veamos lo que te ocurre con el efrit". Y allí se quedó, efecti­vamente, conversando con él, y hasta pudo ayudarle cuando se desmayó de terror, presa de una aflicción muy honda y de crueles pensamientos. Seguía allí el dueño de la gacela, cuando llegó un segundo jeique, que se dirigió a ellos con dos lebreles negros. Se acercó, les deseó la paz y les preguntó la causa de haberse parado en aquel lugar frecuentado por los efrits.
Entonces ellos le refirieron la historia desde el principio hasta el fin. Y apenas se había sentado, cuando un tercer jeique se dirigió hacia ellos, llevando una mula de color de estornino. Les deseó la paz y les preguntó por qué estaban sentados en aquel sitio. Y los otros le contaron la historia desde el principio hasta el fin. Pero no es de ninguna utilidad el repetirla.
A todo esto, se levantó un violento torbellino de polvo en el centro de aquella pradera. Descargó una tormenta, se disipó después el polvo y apareció el efrit con un alfanje muy afilado en una mano
y brotándole chispas de los ojos.

(1) Un anciano respetable
Se acercó al grupo, y dijo cogiendo al mercader: "Ven para que yo te mate como mataste a aquel hijo mío, que era el aliento de mi vida y el fuego de mi corazón". Enton­ces se echó a llorar el mercader, y los tres jeiques empezaron también a llorar, a gemir y a suspirar.
Pero el primero de ellos, el dueño de la gacela, acabó por tomar ánimos, y besando la mano del efrit, le dijo: "¡Oh efrit, jefe de los efrits y de su corona! Si te cuento lo que me ocurrió con esta gacela
y te maravilla mi historia, ¿me recompensarás con el tercio de la sangre de este mercader?" Y el efrit dijo: "Verdaderamente que sí, venerable jeique. Si me cuentas la historia y yo la encuentro extraordinaria, te concederé el tercio de esa sangre".


















El Conde Lucanor
4
Exemplo Iº
De lo que contesçió a un rey con un su privado
Acaesció una vez que el conde Lucanor estava fablando en su poridat con
Patronio, su consegero, et díxol’:
-Patronio, a mí acaesçió que un muy grande omne et mucho onrado, et muy
poderoso, et que da a entender que es ya cuanto mío amigo, que me dixo
pocos días ha, en muy grant poridat, que por algunas cosas
quel’acaesçieran, que era su voluntad de se partir desta tierra et non tornar a
ella en ninguna manera, et que por el amor et grant fiança que en mí avía,
que me quería dexar toda su tierra: lo uno vendido, et lo ál, comendado. Et
pues esto quiere, seméjame muy grand onra et grant aprovechamiento para
mí; et vós dezitme et consejadme lo que vos paresce en este fecho.
-Señor conde Lucanor -dixo Patronio-, vien entiendo que el mío consejo
non vos faze grant mengua, pero vuestra voluntad es que vos diga lo que en
esto entiendo, et vos conseje sobre ello, fazerlo he luego. Primeramente,
vos digo que esto que aquél que cuidades que es vuestro amigo vos dixo,
que non lo fizo sinon por vos provar. Et paresçe que vos conteçió con él
como contençió a un rey con un su privado.
El conde Lucanor le rogó quel’ dixiese cómo fuera aquello.
-Señor -dixo Patronio-, un rey era que avía un privado en que fiava mucho.
Et porque non puede seer que los omnes que alguna buena andança an que
algunos otros non ayan envidia dellos, por la privança et bien andança que
aquel su privado avía, otros privados daquel rey avían muy grant envidia et
trabajávanse del’ buscar mal con el rey, su señor. Et como quier que
muchas razones le dixieron, nunca pudieron guisar con el rey quel’ fiziese
ningún mal, nin aun que tomase sospecha nin dubda de’l, nin de su serviçio.
Et de que vieron que por otra manera non pudieron acabar lo que
querían fazer, fizieron entender al rey que aquel su privado que se trabajava
de guisar porque él muriese, et que un fijo pequeño que el rey avía, que fincase
en su poder, et de que él fuese apoderado de la tierra que guissaría
cómo muriese el mozo et que fincaría él señor de la tierra. Et como quier
que fasta entonce non pudieran poner en ninguna dubda al rey contra aquel
su privado, de que esto le dixieron, non lo pudo sofrir el coraçón que non
El Conde Lucanor
5
tomase de’l reçelo. Ca en las cosas en que tan grant mal ha, que se non
pueden cobrar si se fazen, ningún omne cuerdo non deve esperar ende la
prueva. Et por ende, desque el rey fue caído en esta dubda et sospecha,
estava con grant reçelo, pero non se quiso mover en ninguna cosa contra
aquel su privado fasta que desto sopiese alguna verdat.
Et aquellos otros que buscavan mal a aquel su privado dixiéronle una
manera muy engañosa en cómo podría provar que era verdat aquello que
ellos dizían, et enformaron bien al rey en una manera engañosa, segund
adelante oidredes, cómo fablase con aquel su privado. Et el rey puso en su
coraçón de lo fazer, et fízolo.
Et estando a cabo de algunos días el rey fablando con aquel su privado, entre
otras razones muchas que fablaron, començól’ un poco a dar a entender
que se despagava mucho de la vida deste mundo et quel’ paresçía que todo
era vanidat. Et entonçe non le dixo más. Et después, a cabo de algunos días,
fablando otra vez con el aquel su privado, dándol’ a entender que sobre otra
razón començava aquella fabla, tornól’ a dezir que cada día se pagava menos
de la vida deste mundo et de las maneras que en él veía. Et esta razón
le dixo tantos días et tantas vegadas, fasta que el privado entendió que el
rey non tomava ningún plazer en las onras deste mundo, nin en las riquezas,
nin en ninguna cosa de los vienes nin de los plazeres que en este
mundo avié. Et desque el rey entendió que aquel su privado era vien caído
en aquella entençión, díxol’ un día que avía pensado de dexar el mundo et
irse desterrar a tierra do non fuesse conosçido, et catar algún lugar extraño
et muy apartado en que fiziese penitençia de sus pecados. Et que por
aquella manera, pensava que le avría Dios merced de’l et podría aver la su
gracia porque ganase la gloria del Paraíso.
Cuando el privado del rey esto le oyó dezir, estrañógelo mucho, deziéndol’
muchas maneras porque lo non devía fazer. Et entre las otras, díxol’ que si
esto fiziese, que faría muy grant deserviçio a Dios en dexar tantas gentes
como avía en el su regno, que tenía él vien mantenidas en paz et en justiçia,
et que era çierto que luego que él dende se partiese, que avría entrellos muy
gran bolliçio et muy grandes contiendas, de que tomaría Dios muy grant
deserviçio et la tierra muy grant dapño, et cuando por todo esto non lo dexase,
que lo devía dexar por la reina, su muger, et por un fijo muy pequeñuelo
que dexava: que era çierto que serían en muy grant aventura, tanbién
de los cuerpos, como de las faziendas.
El Conde Lucanor
6
A esto respondió el rey que, ante que él pusiesse en toda guisa en su voluntad
de se partir de aquella tierra, pensó él la manera en cómo dexaría recabdo
en su tierra porque su muger et su fijo fuessen servidos et toda su
tierra guardada; et que la manera era ésta: que vien sabía él que el rey le
avía criado et le avía fecho mucho bien et quel’ fallara sienpre muy leal, et
quel’ serviera muy bien et muy derechamente, et que por estas razones,
fiava en él más que en omne del mundo, et que tenía por bien del’ dexar la
muger et el fijo en su poder, et entergarle et apoderarle en todas las fortalezas
et logares del regno, porque ninguno non pudiese fazer ninguna cosa
que fuese deserviçio de su fijo; et si el rey tornase en algún tiempo, que era
çierto que fallaría muy buen recabdo en todo lo que dexase en su poder; et
si por aventura muriese, que era çierto que serviría muy bien a la reina, su
muger, et que criaría muy bien a su fijo, et quel’ ternía muy bien guardado
el su regno fasta que fuese de tiempo que lo pudiese muy bien governar; et
así, por esta manera, tenía que dexava recabdo en toda su fazienda.
Cuando el privado oyó dezir al rey que quería dexar en su poder el reino et
el fijo, como quier que lo non dio a entender, plógol’ mucho en su coraçón,
entendiendo que pues todo fincava en su poder, que podría obrar en ello
como quisiese.
Este privado avía en su casa un su cativo que era muy sabio omne et muy
grant filósofo. Et todas las cosas que aquel privado del rey avía de fazer, et
los consejos que’l avía a dar, todo lo fazía por consejo de aquel su cativo
que tenía en casa.
Et luego que el privado se partió del rey, fuese para aquel su cativo, et
contól’ todo lo quel’ conteçiera con el rey, dándol’ a entender, con muy
grant plazer et muy grand alegría, cuánto de buena ventura era, pues el rey
le quería dexar todo el reino et su fijo et su poder.
Cuando el filósofo que estava cativo oyó dezir a su señor todo lo que avía
pasado con el rey, et cómo el rey entendiera que quería él tomar en poder a
su fijo et al regno, entendió que era caído en grant yerro, et començólo a
maltraer muy fieramente, et díxol’ que fuese çierto que era en muy grant
peligro del cuerpo et de toda su fazienda, ca todo aquello que’l rey le dixiera,
non fuera porque el rey oviese voluntad de lo fazer, sinon que algunos
quel’ querían mal avían puesto al rey quel’ dixiese aquellas razones por le
El Conde Lucanor
7
provar, et pues entendiera el rey quel’ plazía, que fuesse çierto que tenía el
cuerpo et su fazienda en muy grant peligro.
Cuando el privado del rey oyó aquellas razones, fue en muy gran cuita, ca
entendió verdaderamente que todo era así como aquel su cativo le avía dicho.
Et desque aquel sabio que tenía en su casa le vio en tan grand cuita,
consejól’ que tomase una manera como podrié escusar de aquel peligro en
que estava.
Et la manera fue ésta: luego, aquella noche, fuese raer la cabeça et la barba,
et cató una vestidura muy mala et toda apedaçada, tal cual suelen traer estos
omnes que andan pidiendo las limosnas andando en sus romerías, et un
vordón et unos çapatos rotos et bien ferrados, et metió entre las costuras de
aquellos pedaços de su vestidura una grant cuantía de doblas. Et ante que
amaniçiese, fuese para la puerta del rey, et dixo a un portero que ý falló que
dixiese al rey que se levantase porque se pudiesen ir ante que la gente despertasse,
ca él allí estava esperando; et mandól’ que lo dixiese al rey en
grant poridat. Et el portero fue muy marabillado cuandol’ vio venir en tal
manera, et entró al rey et díxogelo así como aquel su privado le mandara.
Desto se marabilló el rey, et mandó quel’ dexase entrar.
Desque lo vio cómo vinía, preguntól’ por qué fiziera aquello. El privado le
dixo que bien sabía cómol’ dixiera que se quería ir desterrar, et pues él así
lo quería fazer, que nunca quisiese Dios que él desconosçiesse cuanto bien
le feziera; et que así como de la onra et del bien que el rey obiera tomara
muy grant parte, que así era muy grant razón que de la lazeria et del desterramiento
que el rey quería tomar, que él otrosí tomase ende su parte. Et
pues el rey non se dolía de su muger et de su fijo et del regno et de lo que
acá dexava, que non era razón que se doliese él de lo suyo, et que iría con
él, et le serviría en manera que ningún omne non gelo pudiese entender, et
que aun él levava tanto aver metido en aquella su vestidura, que les avondaría
asaz en toda su vida, et que, pues que a irse avían, que se fuesen ante
que pudiesen ser conosçidos.
Cuando el rey entendió todas aquellas cosas que aquel su privado le dizía,
tovo que gelo dizía todo con lealtad, et gradeçiógelo mucho, et contól’ toda
la manera en cómo oviera a seer engañado et que todo aquello le fiziera el
rey por le provar. Et así oviera a seer aquel privado engañado por mala
El Conde Lucanor
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cobdiçia, et quísol’ Dios guardar, et fue guardado por consejo del sabio que
tenía cativo en su casa.
Et vós, señor conde Lucanor, a menester que vos guardedes que non seades
engañado déste que tenedes por amigo; ca çierto sed que esto que vos dixo
que non lo fizo sinon por provar qué es lo que tiene en vos. Et conviene que
en tal manera fabledes con él, que entienda que queredes toda su pro et su
onra, et que non avedes cobdiçia de ninguna cosa de lo suyo; ca si omne
estas dos cosas non guarda a su amigo, non puede durar entre ellos el amor
luengamente.
El conde se falló por bien aconsejado del consejo de Patronio, su consejero,
et fízolo como él le consejara, et fallóse ende bien.
Et entendiendo don Johan que estos exiemplos eran muy buenos, fízolos
escribir en este libro, et fizo estos viesos en que se pone la sentençia de los
exiemplos. Et los viessos dizen assí:
Non vos engañedes, nin creades que, endonado,
faze ningún omne por otro su daño de grado.
Et los otros dizen assí:
Por la piadat de Dios et por buen consejo,
sale omne de coita et cunple su deseo.
Et la estoria deste exiemplo es ésta que se sigue:
Exemplo IIº
De lo que contesçió a un omne bueno con su fijo
Otra vez acaesçió que el conde Lucanor fablava con Patronio, su consejero,
et díxol’ cómo estava en grant coidado et en grand quexa de un fecho que
quería fazer, ca, si por aventura lo fiziese, sabía que muchas gentes le
travarían en ello; et otrosí, si non lo fiziese, que él mismo entendié quel’
El Conde Lucanor
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podrían travar en ello con razón. Et díxole cuál era el fecho et él rogól’
quel’ consejase lo que entendía que devía fazer sobre ello.
-Señor conde Lucanor -dixo Patronio-, bien sé yo que vós fallaredes
muchos que vos podrían consejar mejor que yo, et a vos dio Dios muy buen
entendimiento, que sé que mi consejo que vos faze muy pequeña mengua;
mas pues lo queredes, dezirvos he lo que ende entiendo. Señor conde Lucanor
-dixo Patronio-, mucho me plazería que parásedes mientes a un exiemplo
de una cosa que acaesçió una vegada a un omne bueno con su fijo.
El conde le rogó quel’ dixiese que cómo fuera aquello. Et Patronio dixo:
-Señor, assí contesçió que un omne bueno avía un fijo; como quier que era
moço segund sus días, era asaz de sotil entendimiento. Et cada que el padre
alguna cosa quería fazer, porque pocas son las cosas en que algún contrallo
non puede acaesçer, dizíal’ el fijo que en aquello que él quería fazer, que
veía él que podría acaesçer el contrario. Et por esta manera le partía de
fazer algunas cosas quel’ complían para su fazienda. Et vien cred que cuanto
los moços son más sotiles de entendimiento, tanto son más aparejados
para fazer grandes yerros para sus faziendas; ca an entendimiento para
començar la cosa, mas non saben la manera como se puede acabar, et por
esto caen en grandes yerros, si non an qui los guarde dello. Et así, aquel
moço, por la sotileza que avía del entendimiento et quel’ menguava la
manera de saber fazer la obra complidamente, enbargava a su padre en
muchas cosas que avié de facer. Et de que el padre passó grant tiempo esta
vida con su fijo, lo uno por el daño que se le seguía de las cosas que se le
enbargavan de fazer, et lo ál, por el enojo que tomava de aquellas cosas que
su fijo le dizía, et señaladamente lo más, por castigar a su fijo et darle exiemplo
cómo fiziese en las cosas quel’ acaesçiesen adelante, tomó esta
manera segund aquí oiredes:
El omne bueno et su fijo eran labradores et moravan çerca de una villa. Et
un día que fazían ý mercado, dixo a su fijo que fuesen amos allá para comprar
algunas cosas que avían mester; et acordaron de levar una vestia en
que lo traxiesen. Et yendo amos a mercado, levavan la vestia sin ninguna
carga et ivan amos de pie et encontraron unos omnes que vinían daquella
villa do ellos ivan. Et de que fablaron en uno et se partieron los unos de los
otros, aquellos omnes que encontraron conmençaron a departir ellos entre
sí et dizían que non les paresçían de buen recabdo aquel omne et su fijo,
El Conde Lucanor
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pues levavan la vestia descargada et ir entre amos de pie. El omne bueno,
después que aquello oyó, preguntó a su fijo que quel’ paresçía daquello que
dizían. Et el fijo dixo que le parescía que dizían verdat, que pues la vestía
iba descargada, que non era buen seso ir entre amos de pie. Et entonçe
mandó el omne bueno a su fijo que subiese en la vestia.
Et yendo así por el camino, fallaron otros omnes, et de que se partieron
dellos, conmençaron a dezir que lo errara mucho aquel omne bueno, porque
iva él de pie, que era viejo et cansado, et el moço, que podría sofrir lazeria,
iva en la vestia. Preguntó entonçe el omne bueno a su fijo que quel’
paresçía de lo que aquellos dizían; et él díxol’ quel’ paresçía que dizían
razón. Entonçes mandó a su fijo que diciese de la vestia et subió él en ella.
Et a poca pieça toparon con otros, et dixieron que fazía muy desaguisado
dexar el moço, que era tierno et non podría sofrir lazeria, ir de pie, et ir el
omne bueno, que era usado de pararse a las lazerias, en la vestia. Estonçe
preguntó el omne bueno a su fijo que quél’ paresçié desto que estos dizían.
Et el moço díxol’ que, segund él cuidava, quel’ dizían verdat. Estonce
mandó el omne bueno a su fijo que subiese en la vestia porque non fuese
ninguno dellos de pie.
Et yendo así, encontraron otros omnes et començaron a dezir que aquella
vestia en que ivan era tan flaca que abés podría andar bien por el camino, et
pues así era, que fazían muy grant yerro ir entramos en la vestia. Et el omne
bueno preguntó al su fijo que quél’ semejava daquello que aquellos omnes
buenos dizían; et el moço dixo a su padre quel’ semejava verdat aquello.
Estonçe el padre respondió a su fijo en esta manera:
-Fijo, bien sabes que cuando saliemos de nuestra casa, que amos veníamos
de pie et traíamos la vestia sin carga ninguna, et tú dizías que te semejava
que era bien. Et después, fallamos omnes en el camino que nos dixieron
que non era bien, et mandéte yo sobir en la vestia et finqué de pie; et tú
dixiste que era bien. Et después fallamos otros omnes que dixieron que
aquello non era bien, et por ende desçendiste tú et subí yo en la vestia, et tú
dixiste que era aquello lo mejor. Et porque los otros que fallamos dixieron
que non era bien, mandéte subir en la vestia conmigo; et tú dixiste que era
mejor que non fincar tú de pie et ir yo en la vestia. Et agora, estos que fallamos
dizen que fazemos yerro en ir entre amos en la vestia; et tú tienes
que dizen verdat. Et pues que assí es, ruégote que me digas qué es lo que
El Conde Lucanor
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podemos fazer en que las gentes non puedan travar; ca ya fuemos entramos
de pie, et dixieron que non fazíamos bien; et fu yo de pie et tú en la vestia,
et dixieron que errávamos; et fu yo en la vestia et tú de pie, et dixieron que
era yerro; et agora imos amos en la vestia, et dizen que fazemos mal. Pues
en ninguna guisa non puede ser que alguna destas cosas non fagamos, et ya
todas las fiziemos, et todos dizen que son yerro; et esto fiz yo porque tomasses
exiemplo de las cosas que te acaesçiessen en tu fazienda; ca çierto
sey que nunca farás cosa de que todos digan bien: ca si fuere buena la cosa,
los malos et aquellos que se les non sigue pro de aquella cosa, dirán mal
della; et si fuere la cosa mala, los buenos, que se pagan del bien, non podrían
decir que es bien el mal que tú feziste. Et por ende, si tú quieres fazer
lo mejor et más a tu pro, cata que fagas lo mejor et lo que entendieres que
te cumple más, et sol que non sea mal, non dexes de lo fazer por reçelo de
dicho de las gentes; ca çierto es que las gentes a lo demás siempre fablan en
las cosas a su voluntad, et non catan lo que es más a su pro.
-Et vós, conde Lucanor, señor, en esto que me dezides que queredes fazer
et que reçelades que vos travarán las gentes en ello, et si non lo fazedes,
que esso mismo farán, pues me mandades que vos conseje en ello, el mi
consejo es éste: que ante que començedes el fecho, que cuidedes toda la pro
o el dapño que se vos puede ende seguir, et que non vos fiedes en vuestro
seso et que vos guardedes que vos non engañe la voluntad, et que vos consejedes
con los que entendiéredes que son de buen entendimiento et leales
et de buena poridat. Et si tal consejero non falláredes, guardat que vos non
arrebatedes a lo que oviéredes a fazer, a lo menos fasta que passe un día et
una noche, si fuere cosa que se non pierda por tiempo. Et de que estas cosas
guardáredes en lo que oviéredes de fazer, et lo falláredes que es bien et
vuestra pro, conséjovos yo que nunca lo dexedes de fazer por reçelo de lo
que las gentes podrían dello dezir.
El conde tovo por buen consejo lo que Patronio le consejava. El fízolo assí,
et fallóse ende bien.
Et cuando don Johan falló este exiemplo, mandólo escrivir en este libro, et
fizo estos viessos en que está avreviadamente toda la sentençia deste exiemplo.
Et los viessos dizen así:
Por dicho de las gentes,
sol que non sea mal,
El Conde Lucanor
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al pro tenet las mientes,
et non fagades ál.
Et la estoria deste exiemplo es ésta que se sigue:



Milagros de Nuestra Señora (extractos)
PRÓLOGO
Amigos e vassallos de Dios omnipotent,
si vos me escuchássedes por vuestro consiment,
querría vos contar un buen aveniment:
terrédeslo en cabo por bueno verament.
Yo maestro Gonçalvo de Verçeo nomnado,
iendo en romería caeçí en un prado,
verde e bien sençido, de flores bien poblado,
logar cobdiçiaduero pora omne cansado.
Davan olor sovejo las flores bien olientes,
refrescavan en omne las caras e las mientes;
manavan cada canto fuentes claras corrientes,
en verano bien frías, en ivierno calientes.
Avién hi grand abondo de buenas arboledas,
milgranos e figueras, peros e mazanedas,
e muchas otras fructas de diversas monedas,
mas non avié ningunas podridas nin azedas.
La verdura del prado, la olor de las flores,
las sombras de los árbores de temprados savores,
resfrescáronme todo e perdí los sudores:
podrié vevir el omne con aquellos olores.
Gonzalo de Berceo
Nunqua trobé en sieglo logar tan deleitoso,
nin sombra tan temprada nin olor tan sabroso;
descargué mi ropiella por yazer más viçioso,
poséme a la sombra de un árbor fermoso.
Yaziendo a la sombra perdí todos cuidados,
odí sonos de aves, dulces e modulados:
nunqua udieron omnes órganos más temprados,
nin que formar pudiessen sones más acordados.
Unas tenién la quinta, e las otras doblavan,
otras tenién el punto, errar no las dexavan:
al posar [e] al mover, todas se esperavan,
aves torpes nin roncas non se acostavan.
Non serié organista nin serié vï olero,
nin giga nin salterio nin mano de rotero,
nin estrument, nin lengua nin tan claro vocero
cuyo canto valiesse con esto un dinero.
Pero que nos dissiemos todas estas bondades,
non contamos las diezmas, esto bien lo creades:
que avié de noblezas tantas diversidades
que no las contarien priores nin abbades.
El prado que vos digo avié otra bondat:
por calor nin por frío non perdié su beltat,
siempre estava verde en su entegredat,
non perdié la verdura por nulla tempestat.
Milagros de Nuestra Señora (extractos)
Man a mano que fui en tierra acostado,
de todo el lazerio fui luego folgado;
oblidé toda cuita, e lazerio passado:
¡Qui allí se morasse serié bienventurado!
Los omnes e las aves, quantos acaecién,
levavan de las flores quantas levar querién,
mas mengua en el prado ninguna non façién:
por una que levavan tres e quatro nacién.
Semeja esti prado egual de Paraíso,
en qui Dios tan grand graçia, tan grand bendiçión
miso;
él que crió tal cosa maestro fue anviso:
omne que hi morasse nunqua perdrié el viso.
El fructo de los árbores era dulz e sabrido,
si don Adám oviesse de tal fructo comido,
de tan mala manera non serié decibido,
ni tornárien tal danno Eva nin so marido.
Sennores e amigos, lo que dicho avemos
palabra es oscura, esponerla queremos:
tolgamos la corteza, al meollo entremos,
prendamos lo de dentro, lo de fuera dessemos.
Todos quantos vevimos, que en piedes andamos,
siquiere en presión o en lecho yagamos,
todos somos romeos que camino pasamos,
San Peidro lo diz esto, por él vos lo provamos.
Gonzalo de Berceo
Quanto aquí vivimos en ageno moramos;
la ficança durable suso la esperamos;
la nuestra romería estonz la acabamos,
quando a Paraíso las álmas envï amos.
En esta romería avemos un buen prado
en qui trova repaire tot romeo cansado:
la Virgin Glorï osa, madre del buen Criado,
del qual otro ninguno egual non fue trobado.
Esti prado fue siempre verde en onestat,
ca nunca ovo mácula la su virginidat,
post partum et in partu fue virgin de verdat,
illesa, incorrupta en su entegredat.
Las quatro fuentes claras que del prado manavan,
los quatro evangelios, esso significavan,
ca los evangelistas quatro que los dictavan,
quando los escrivién, con ella se fablaban.
Quanto escrivién ellos, ella lo emendava,
esso era bien firme lo que ella laudava;
parece que el riego todo d'ella manava
quando a menos d'ella nada non se guiava.
La sombra de los árbores, buena, dulz e sanía,
en qui ave repaire toda la romería,
sí son las oraciones que faz Santa María
que por los peccadores ruega noch e día.
Milagros de Nuestra Señora (extractos)
Quantos que son en mundo, justos e peccadores,
coronados e legos, reys e emperadores,
allí corremos todos, vassallos e sennores,
todos a la su sombra imos coger las flores.
Los árbores que facen sombra dulz e donosa
son los santos miraclos que faz la Glorï osa,
ca son mucho más dulzes que azúcar sabrosa,
la que dan al enfermo en la cuita raviosa.
Las aves que organan entre essos fructales,
que han las dulzes vozes, dizen cantos leales,
estos son Agustino, Gregorio, otros tales,
quantos que escrivieron los sos fechos reales.
Estos avién con ella amor e atenencia,
en laudar los sos fechos metién toda femencia;
todos fablavan d'ella, cascuno su sentencia,
pero tenién por todo todos una creencia.
El rosennor que canta por fin maestría,
siquiere la calandria que faz grand melodía,
mucho cantó mejor el barón Isaía
e los otros prophetas, onrrada compannía.
Cantaron los apóstolos muedo muy natural,
confessores e mártires facién otro tal;
las vírgenes siguieron la gran Madre caudal,
cantan delante d'ella canto bien festival.
Gonzalo de Berceo
Por todas las eglesias, esto es cada día,
cantan laudes ant ella toda la clerecía:
todos li façen cort a la Virgo María;
estos son rossennoles de gran placentería.
Tornemos ennas flores que componen el prado,
que lo façen fermoso, apuesto e temprado;
las flores son los nomnes que lida el dictado
a la Virgo María, madre del buen Criado.
La benedicta Virgen es estrella clamada,
estrella de los mares, guï ona deseada,
es de los marineros en las cuitas guardada,
ca quando éssa veden es la nave guiada.
Es clamada, y éslo de los cielos, reína,
tiemplo de Jesu Christo, estrella matutina,
sennora natural, pï adosa vezina,
de cuerpos e de almas salud e medicina.
Ella es vellocino que fue de Gedeón,
en qui vino la pluvia, una grand vissï ón;
ella es dicha fonda de David el varón
con la qual confondió al gigant tan fellón.
Ella es dicha fuent de qui todos bevemos,
ella nos dio el cevo de qui todos comemos;
ella es dicha puerto a qui todos corremos,
e puerta por la qual entrada atendemos.
Milagros de Nuestra Señora (extractos)
Ella es dicha puerta en sí bien encerrada,
pora nos es abierta pora darnos la entrada;
ella es la palomba de fiel bien esmerada,
en qui non cae ira, siempre está pagada.
Ella con grand derecho es clamada Sï ón,
ca es nuestra talaya, nuestra defensï ón:
ella es dicha trono del reï Salomón,
reï de grand justicia, sabio por mirazón.
Non es nomne ninguno que bien derecho venga
que en alguna guisa a ella non avenga;
non ha tal que raíz en ella no la tenga,
nin Sancho nin Domingo, nin Sancha nin Domenga.
Es dicha vid, es uva, almendra, malgranada,
que de granos de graçia está toda calcada,
oliva, cedro, bálssamo, palma bien ajumada,
piértega en que sovo la serpiente alzada.
El fust que Moï sés enna mano portava
que confondió los sabios que Faraón preciava,
el que abrió los mares e depués los cerrava,
si non a la Gloriosa ál non significava.
Si metiéremos mientes en ell otro bastón
que partió la contienda que fue por Aarón,
ál non significava, como diz la lectión,
si non a la Gloriosa, esto bien con razón.
Gonzalo de Berceo
Sennores e amigos, en vano contendemos,
entramos en grand pozo, fondo no'l trovaremos;
más serién los sus nomnes que nos d'ella leemos
que las flores del campo, del más grand que savemos.
Desuso lo dissiemos que eran los fructales
en qui facién las aves los cantos generales,
los sus sanctos miraclos, grandes e principales,
los quales organamos ennas fiestas caubdales.
Quiero dexar con tanto las aves cantadores,
las sombras e las aguas, las devantdichas flores;
quiero d'estos fructales tan plenos de dulzores
fer unos pocos viessos, amigos e sennores.
Quiero en estos árbores un ratiello sobir
e de los sos miraclos algunos escrivir;
la Gloriosa me guíe que lo pueda complir,
ca yo non me trevría en ello a venir.
Terrélo por miráculo que lo faz la Gloriosa
si guiarme quisiere a mí en esta cosa;
Madre, plena de gracia, reína poderosa,
tú me guía en ello, ca eres pï adosa.
Milagros de Nuestra Señora (extractos)
La casulla de san Ildefonso
En España cobdicio de luego empezar,
en Toledo la magna, un famado logar,
ca non sé de qual cabo empieze a contar
ca más son que arenas en riba de la mar.
En Toledo la buena, essa villa real,
que yaze sobre Tajo, essa agua cabdal,
ovo un arzobispo, coronado leal,
que fue de la Gloriosa amigo natural.
Diziénli Ildefonsso, dizlo la escriptura,
pastor que a su grey dava buena pastura,
omne de sancta vida que trasco grand cordura,
que nos mucho digamos, so fecho lo mestura.
Siempre con la Gloriosa ovo su atenencia,
nunqua varón en duenna metió mayor querencia;
en buscarli servicio metié toda femencia,
facié en ello seso e buena providencia.
Sin los otros servicios, muchos e muy granados,
dos yazen en escripto, éstos son más notados,
fizo d'ella un libro de dichos colorados
de su virginidat contra tres renegados.
Gonzalo de Berceo
Fizo'l otro servicio el leal coronado,
fízoli una fiesta en deciembre mediado.
La que cae en marzo, día muy sennalado,
quando Gabrï el vino con el rico mandado,
Quando Gabrï el vino con la messaiería,
quando sabrosamientre dixo «Ave María»,
e díssoli por nuevas que paririé a Messía
estando tan entrega como era al día.
Estonz cae un tiempo, esto por connocía,
non canta la eglesia canto de alegría,
non lieva so derecho tan sennalado día.
Si bien lo comediéremos, fizo grand cortesía.
Fizo grand providencia el amigo leal,
que puso essa festa cerca de la Natal;
asentó buena vinna cerca de buen parral,
la Madre con el Fijo, par que non á egual.
Tiempo de quaresma es de afflictión,
nin cantan «Aleluya» nin facen processión;
todo esto asmava el anviso varón,
ovo luego por ello onrrado gualardón.
Sennor sant Illefonsso, coronado leal,
fazié a la Gloriosa festa muy general;
fincaron en Toledo pocos en su ostal
que non fueron a Missa a la sied obispal.
Milagros de Nuestra Señora (extractos)
El sancto arzobispo, un leal coronado,
por entrar a la Missa estava aguisado,
en su preciosa cátedra se sedié asentado;
adusso la Gloriosa un present muy onrrado.
Apareció'l la Madre del Rey de Magestat,
con un libro en mano de muy grand claridat:
el que él avié fecho de la virginidat;
plogo'l a Illefonsso de toda voluntat.
Fízoli otra gracia qual nunqua fue oída:
dioli una casulla sin aguja cosida;
obra era angélica, non de omne texida,
fablóli pocos vierbos, razón buena, complida.
«Amigo -dísso'l-, sepas que só de ti pagada,
ásme buscada onrra non simple, ca doblada:
fecist de mí buen libro, ásme bien alavada,
fecíst me nueva festa que non era usada.
A la tu Missa nueva d'esta festividat,
adúgote ofrenda de grand auctoridat:
cassulla con que cantes, preciosa de verdat,
oy en el día sancto de Navidat.
De seer en la cátedra que tú estás posado,
al tu cuerpo sennero es esto condonado;
de vestir esta alva a ti es otorgado,
otro que la vistiere non será bien hallado.»
Gonzalo de Berceo
Dichas estas palabras, la Madre glorï osa
tollióseli de ojos, non vío nulla cosa;
acabó su officio la persona preciosa
de la Madre de Christo, crï ada e esposa.
Esta festa preciosa que avemos contada
en general concilio fue luego confirmada:
es por muchas eglesias fecha e celebrada,
mientre el sieglo fuere non será oblidada.
Quando plogo a Christo, al celestial Sennor,
finó Sant Illefonsso, precioso confessor;
onrrólo la Gloriosa, Madre del Crï ador,
dio'l gran onrra al cuerpo, a la alma muy mejor.
Alzaron arzobispo un calonge lozano,
era muy sovervio e de seso liviano;
quiso eguar al otro, fue en ello villano,
por bien non gelo tovo el pueblo toledano.
Posóse enna cátedra del su antecessor,
demandó la cassulla que'l dio el Crï ador;
disso palabras locas el torpe peccador,
pesaron a la Madre de Dios Nuestro Sennor.
Disso unas palavras de muy grand liviandat:
«Nunqua fue Illefonsso de mayor dignidat,
tanbien so consegrado como él por verdat,
todos somos eguales enna umanidat.»
Milagros de Nuestra Señora (extractos)
Si non fuesse Sï agrio tan adelante ido,
si oviesse su lengua un poco retenido,
non serié enna ira del Crï ador caído,
ond dubdamos que es ¡mal peccado! perdido.
Mandó a los ministros la casulla traer
por entrar a la Missa, la confessión fazer,
mas non li fo sofrido ni ovo él poder,
ca lo que Dios non quiere nunqua puede seer.
Pero que ampla era la sancta vestidura,
issióli a Sï agrio angosta sin mesura:
prísoli la garganta como cadena dura,
fue luego enfogado por la su grand locura.
La Virgen glorï osa, estrella de la mar,
sabe a sus amigos gualardón bueno dar:
bien sabe a los buenos el bien gualardonar,
a los que la dessierven sábelos mal curar.
Amigos, a tal Madre aguardarla devemos:
si a ella sirviéremos nuestra pro buscaremos,
onrraremos los cuerpos, las almas salvaremos,
por pocco de servicio grand gualardón prendremos.



Fábula I
El asno y el cochino.
A los caballeros alumnos del Real Seminario Patriótico Vascongado
Oh jóvenes amables,
que en vuestros tiernos años
al Templo de Minerva
dirigís vuestros pasos,
seguid, seguid la senda, 5
en que marcháis, guiados
a la luz de las Ciencias
por profesores sabios. [2]
Aunque el camino sea,
ya difícil, ya largo, 10
lo allana y facilita
el tiempo y el trabajo.
Rompiendo el duro suelo,
con la esteva agobiado,
el labrador sus bueyes 15
guía con paso tardo;
mas al fin llega a verse
en medio del verano,
de doradas espigas,
como Céres, rodeado. 20
A mayores tareas,
a más graves cuidados
es mayor, y más dulce
el premio y el descanso.
Tras penosas fatigas, 25
la labradora mano [3]
¡Con qué gusto recoge
los racimos de Baco!
Ea, jóvenes, ea,
seguid, seguid marchando 30
al Templo de Minerva
a recibir el lauro.
Mas yo sé, caballeros,
que un joven entre tantos
responderá a mis voces: 35
No puedo, que me canso.
Descansa enhorabuena:
¿Digo yo lo contrario?
Tan lejos estoy de eso,
que en estos versos trato 40
de daros un asunto
que instruya deleitando.
Los perros y los lobos,
los ratones y gatos, [4]
las zorras y las monas, 45
los ciervos y caballos
os han de hablar en verso;
pero con juicio tanto,
que sus máximas sean
los consejos más sanos. 50
Deleitados en ello,
y con este descanso,
a las serias tareas
volved más alentados.
Ea, jóvenes, ea, 55
seguid, seguid marchando
al Templo de Minerva
a recibir el lauro.
¡Pero qué! ¿os detiene
el ocio y el regalo? 60
Pues escuchad a Esopo,
mis jóvenes amados: [5]
Envidiando la suerte del cochino,
un asno maldecía su destino.
«Yo, decía, trabajo y como paja; 65
él come harina, y berza, y no trabaja:
A mí me dan de palos cada día;
a él le rascan y halagan a porfía.»
Así se lamentaba de su suerte;
pero luego que advierte 70
que a la pocilga alguna gente avanza
en guisa de matanza,
armada de cuchillo y de caldera,
y que con maña fiera
dan al gordo cochino fin sangriento, 75
dijo entre sí el jumento:
Si en esto para el ocio y los regalos,
al trabajo me atengo y a los palos. [6]
Fábula II
La cigarra y la hormiga.
Cantando la cigarra
pasó el verano entero,
sin hacer provisiones
allá para el invierno;
los fríos la obligaron 5
a guardar el silencio
y a acogerse al abrigo
de su estrecho aposento.
Viose desproveida
del preciso sustento: 10
sin mosca, sin gusano,
sin trigo, sin centeno.
Habitaba la hormiga
allí tabique en medio, [7]
y con mil expresiones 15
de atención y respeto
la dijo: «Doña Hormiga,
pues que en vuestros graneros
sobran las provisiones
para vuestro alimento, 20
prestad alguna cosa
con que viva este invierno
esta triste cigarra,
que, alegre en otro tiempo,
nunca conoció el daño, 25
nunca supo temerlo.
No dudéis en prestarme;
que fielmente prometo
pagaros con ganancias
por el nombre que tengo.» 30
La codiciosa hormiga
respondió con denuedo, [8]
ocultando a la espalda
las llaves del granero:
«¡Yo prestar lo que gano 35
con un trabajo inmenso!
Dime, pues, holgazana,
¿qué has hecho en el buen tiempo?-
Yo, dijo la cigarra,
a todo pasajero 40
cantaba alegremente
sin cesar ni un momento.-
¡Hola!, ¿con que, cantabas
cuando yo andaba al remo?
Pues ahora, que yo como, 45
baila, pese a tu cuerpo. [9]




- I -
El elefante y otros animales
Allá en tiempo de entonces,
y en tierras muy remotas,
cuando hablaban los brutos
su cierta jerigonza,
notó el sabio elefante 5
que entre ellos era moda
incurrir en abusos
dignos de gran reforma.
Afeárselos quiere,
y a este fin los convoca. 10
Hace una reverencia
a todos con la trompa,
y empieza a persuadirlos
en una arenga docta
que para aquel intento 15
estudió de memoria.
Abominando estuvo
por más de un cuarto de hora
mil ridículas faltas,
mil costumbres viciosas: 20
la nociva pereza,
la afectada bambolla,
la arrogante ignorancia,
la envidia maliciosa.
Gustosos en extremo, 25
y abriendo tanta boca,
sus consejos oían
muchos de aquella tropa,
el cordero inocente,
la siempre fiel paloma 30
el leal perdiguero,
la abeja artificiosa,
el caballo obediente,
la hormiga afanadora,
el hábil jilguerillo, 35
la simple mariposa.
Pero del auditorio
otra porción no corta,
ofendida, no pudo
sufrir tanta parola. 40
El tigre, el rapaz lobo,
contra el censor se enojan.
¡Qué de injurias vomita
la sierpe venenosa!
Murmuran por lo bajo, 45
zumbando en voces roncas,
el zángano, la avispa,
el tábano y la mosca.
Sálense del concurso
por no escuchar sus glorias, 50
el cigarrón dañino
la oruga y la langosta.
La garduña se encoge,
disimula la zorra,
y el insolente mono 55
hace de todos mofa.
Estaba el elefante
viéndolo con pachorra,
y su razonamiento
concluyó en esta forma: 60
«A todos y a ninguno
mis advertencias tocan:
quien las siente, se culpa:
- II -
El oso, la mona y el cerdo
el que no, que las oiga.»
Quien mis FÁBULAS lea, 65
sepa también que todas
hablan a mil naciones,
no sólo a la española.
Ni de estos tiempos hablan,
porque defectos notan 70
que hubo en el mundo siempre,
como los hay ahora.
Y pues no vituperan
señaladas personas,
quien haga aplicaciones, 75
con su pan se lo coma.
Ningún particular debe ofenderse de lo que se dice en común.
Un oso, con que la vida
ganaba un piamontés,
la no muy bien aprendida
danza, ensayaba en dos pies.
Queriendo hacer de persona, 5
dijo a una mona: «¿Qué tal?»
Era perita la mona,
y respondiole: «Muy mal.»
Yo creo, replicó el oso,
que me haces poco favor. 10
¡Pues qué! ¿Mi aire no es garboso?
¿No hago el paso con primor?
Estaba el cerdo presente,
y dijo: «¡Bravo! ¡Bien va!
Bailarín más excelente 15
no se ha visto ni verá.»
Echó el oso, al oír esto,
sus cuentas allá entre sí,
y con ademán modesto
hubo de exclamar así: 20
«Cuando me desaprobaba
la mona, llegué a dudar:
- III -

01 – El águila, el cuervo y el pastor.


Lanzándose desde una cima, un águila arrebató a un corderito.

La vio un cuervo y tratando de imitar al águila, se lanzó sobre un carnero, pero con tan mal conocimiento en el arte que sus garras se enredaron en la lana, y batiendo al máximo sus alas no logró soltarse.

Viendo el pastor lo que sucedía, cogió al cuervo, y cortando las puntas de sus alas, se lo llevó a sus niños.

Le preguntaron sus hijos acerca de que clase de ave era aquella, y él les dijo:- Para mí, sólo es un cuervo; pero él, se cree águila.


Pon tu esfuerzo y dedicación en lo que realmente estás preparado, no en lo que no te corresponde.
02 - El águila, la liebre y el escarabajo.


Estaba una liebre siendo perseguida por un águila, y viéndose perdida pidió ayuda a un escarabajo, suplicándole que le ayudara.

Le pidió el escarabajo al águila que perdonara a su amiga. Pero el águila, despreciando la insignificancia del escarabajo, devoró a la liebre en su presencia.

Desde entonces, buscando vengarse, el escarabajo observaba los lugares donde el águila ponía sus huevos, y haciéndolos rodar, los tiraba a tierra. Viéndose el águila echada del lugar a donde quiera que fuera, recurrió a Zeus pidiéndole un lugar seguro para depositar sus huevos.

Le ofreció Zeus colocarlos en su regazo, pero el escarabajo, viendo la táctica escapatoria, hizo una bolita de estiércol, voló y la dejó caer sobre el regazo de Zeus.

Se levantó entonces Zeus para sacudirse aquella suciedad, y tiró por tierra los huevos sin darse cuenta. Por eso desde entonces, las águilas no ponen huevos en la época en que salen a volar los escarabajos.


Nunca desprecies lo que parece insignificante,pues no hay ser tan débil que no pueda alcanzarte.

Carta de respuesta del Jefe Piel Rojas de Seattle, a la petición de compra de sus tierras, que le hizo el presidente de los Estados Unidos, 1854
El Presidente de los Estados Unidos, Franklin Pierce, envía en 1854 una oferta al Jefe de Seattle (Sioux) de la Tribu Suwamish, para comprarle los territorios del noroeste de los Estados Unidos, los que hoy forman el Estado de Washington, prometiendo a cambio crear una "reservación" para el pueblo indígena, el Jefe Piel Roja le responde en 1855 con la más hermosa carta que jamás se haya escrito sobre el medio ambiente.
Jefe de los Caras Pálidas:
¿Cómo se puede comprar o vender el cielo o el calor de la tierra?, esa es para nosotros una idea extraña. Si nadie puede poseer la frescura del viento ni el fulgor del agua, ¿cómo es posible que usted se proponga comprarlos? Cada pedazo de esta tierra es sagrado para mi pueblo. Cada rama brillante de un pino, cada puñado de arena de las playas, la penumbra de la densa selva, cada rayo de luz y el zumbar de los insectos son sagrados en la memoria y vida de mi pueblo. La savia que recorre el cuerpo de los árboles lleva con sigo la historia del piel roja.Los muertos del hombre blanco olvidan su tierra de origen cuando van a caminar entre las estrellas. Nuestros muertos jamás se olvidan de esta bella tierra, pues ella es la madre del hombre piel roja. Somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas son nuestras hermanas; el ciervo, el caballo, el gran águila, son nuestros hermanos. Los picos rocosos, los surcos húmedos de las campiñas, el calor del cuerpo del potro y el hombre, todos pertenecen a la misma familia.Por esto, cuando el Gran Jefe Blanco en Washington manda decir que desea comprar nuestra tierra, pide mucho de nosotros. El Gran Jefe Blanco dice que nos reservará un lugar donde podamos vivir satisfechos. El será nuestro padre y nosotros seremos sus hijos. Por lo tanto, nosotros vamos a considerar su oferta de comprar nuestra tierra. Pero eso no será fácil. Esta tierra es sagrada para nosotros. Esta agua brillante que escurre por los riachuelos y corre por los ríos no es apenas agua, sino la sangre de nuestros antepasados. Si les vendemos la tierra, ustedes deberán recordar de que ella es sagrada, y deben enseñar a sus niños que ella es sagrada y que cada reflejo sobre las aguas limpias de los lagos hablan de acontecimientos y recuerdos de la vida de mi pueblo. El murmullo de los ríos es la voz de mis antepasados.Los ríos son nuestros hermanos, sacian nuestra sed. Los ríos cargan nuestras canoas y alimentan a nuestros niños. Si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben recordar y enseñar a vuestros hijos que los ríos son nuestros hermanos, y los suyos también. Por lo tanto, vosotros deberéis dar a los ríos la bondad que le dedicarían a cualquier hermano.Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestras costumbres. Una porción de tierra, para el tiene el mismo significado que cualquier otra, pues es un forastero que llega en la noche y extrae de la tierra aquello que necesita. La tierra no es su hermana sino su enemiga, y cuando ya la conquistó, prosigue su camino. Deja atrás las tumbas de sus antepasados y no se preocupa. Roba de la tierra aquello que sería de sus hijos y no le importa.La sepultura de su padre y los derechos de sus hijos son olvidados. Trata a su madre, a la tierra, a su hermano y al cielo como cosas que puedan ser compradas, saqueadas, vendidas como carneros o adornos coloridos. Su apetito devorará la tierra, dejando atrás solamente un desierto.Yo no entiendo, nuestras costumbres son diferentes de las vuestras. Tal vez sea por que el hombre piel roja es un salvaje y no comprenda.No hay un lugar quieto en las ciudades del hombre blanco. Ningún lugar donde se pueda oír el florecer de las hojas en la primavera, o el batir las alas de un insecto. Más tal vez sea por que soy un hombre salvaje y no comprendo. El ruido parece solamente insultar los oídos.¿Que resta de la vida si un hombre no puede oír el llorar solitario de un ave o el croar nocturno de las ranas al rededor de un lago?. Yo soy un hombre piel roja y no comprendo. El indio prefiere el suave murmullo del viento encrespando la superficie del lago, y el propio viento, limpio por una lluvia diurna o perfumado por los pinos.El aire es de mucho valor para el hombre piel roja, pues todas las cosas comparten el mismo aire -el animal, el árbol, el hombre - todos comparten el mismo soplo. Parece que el hombre blanco no siente el aire que respira. Como una persona agonizante, es insensible al mal olor. Pero si vendemos nuestra tierra al hombre blanco, el debe recordar que el aire es valioso para nosotros, que el aire comparte su espíritu con la vida que mantiene. El viento que dio a nuestros abuelos su primer respiro, también recibió su último suspiro. Si les vendemos nuestra tierra, ustedes deben mantenerla intacta y sagrada, como un lugar donde hasta el mismo hombre blanco pueda saborear el viento azucarado por las flores de los prados.Por lo tanto, vamos a meditar sobre vuestra oferta de comprar nuestra tierra. Si decidimos aceptar, impondré una condición: el hombre blanco debe tratar a los animales de esta tierra como a sus hermanos.Soy un hombre salvaje y no comprendo ninguna otra forma de actuar. Vi un millar de búfalos pudriéndose en la planicie, abandonados por el hombre blanco que los abatió desde un tren al pasar. Yo soy un hombre salvaje y no comprendo como es que el caballo humeante de fierro puede ser más importante que el búfalo, que nosotros sacrificamos solamente para sobrevivir.¿Qué es el hombre sin los animales?. Si todos los animales se fuesen, el hombre moriría de una gran soledad de espíritu, pues lo que ocurra con los animales, en breve ocurrirá a los hombres. Hay una unión en todo.Vosotros debéis enseñar a vuestros niños que el suelo bajo sus pies son la ceniza de vuestros abuelos. Para que respeten la tierra, digan a sus hijos que ella fue enriquecida con las vidas de nuestro pueblo. Enseñen a vuestros niños lo que enseñamos a los nuestros, que la tierra es nuestra madre. Todo lo que le ocurra a la tierra, le ocurrirá a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen en el suelo, están escupiendo en sí mismos.Esto es lo que sabemos: la tierra no pertenece al hombre; es el hombre el que pertenece a la tierra. Esto es lo que sabemos: todas la cosas están relacionadas como la sangre que une una familia. Hay una unión en todo.Lo que ocurra con la tierra recaerá sobre los hijos de la tierra. El hombre no tejió el tejido de la vida; el es simplemente uno de sus hilos. Todo lo que hiciere al tejido, lo hará a sí mismo.Incluso el hombre blanco, cuyo Dios camina y habla como él, de amigo a amigo, no puede estar exento del destino común. Es posible que seamos hermanos, a pesar de todo. Veremos. De una cosa estamos seguros que el hombre blanco llegará a descubrir algún día: nuestro Dios es el mismo Dios.Vosotros podéis pensar que lo poseen, como desean poseer nuestra tierra; pero no es posible, El es el Dios del hombre, y su compasión es igual para el hombre piel roja como para el hombre blanco.La tierra es preciosa, y despreciarla es despreciar a su creador. Los blancos también pasarán; tal vez más rápido que todas las otras tribus. Contaminen sus camas y una noche serán sofocados por sus propios desechos.Cuando nos despojen de esta tierra, ustedes brillarán intensamente iluminados por la fuerza del Dios que los trajo a estas tierras y por alguna razón especial les dio el dominio sobre la tierra y sobre el hombre piel roja.Este destino es un misterio para nosotros, pues no comprendemos el que los búfalos sean exterminados, los caballos bravíos sean todos domados, los rincones secretos del bosque denso sean impregnados del olor de muchos hombres y la visión de las montañas obstruida por hilos de hablar. ¿Qué ha sucedido con las plantas? Están destruidas. ¿Qué ha sucedido con el águila? Ha desaparecido. De hoy en adelante la vida ha terminado, Ahora empieza la sobrevivencia.


Martin Luther King, Jr.
"Tengo un sueño"
DISCURSO EN WASHINGTON, D.C.

Pronunciado: El 28 de agosto de 1963 delante del monumento a Abraham Lincoln en Washington, DC, durante una histórica manifestación de más de 200,000 en pro de los derechos civiles para los negros en los EE.UU.Versión al castellano: No consta.Versión digital: Wikisource en Español, 2006.Esta edición: Marxists Internet Archive, septiembre de 2006.Derechos: El contenido está disponible bajo los términos de la GNU Free Documentation License.

Estoy orgulloso de reunirme con ustedes hoy, en la que será ante la historia la mayor manifestación por la libertad en la historia de nuestro país.
Hace cien años, un gran estadounidense, cuya simbólica sombra nos cobija hoy, firmó la Proclama de la emancipación. Este trascendental decreto significó como un gran rayo de luz y de esperanza para millones de esclavos negros, chamuscados en las llamas de una marchita injusticia. Llegó como un precioso amanecer al final de una larga noche de cautiverio. Pero, cien años después, el negro aún no es libre; cien años después, la vida del negro es aún tristemente lacerada por las esposas de la segregación y las cadenas de la discriminación; cien años después, el negro vive en una isla solitaria en medio de un inmenso océano de prosperidad material; cien años después, el negro todavía languidece en las esquinas de la sociedad estadounidense y se encuentra desterrado en su propia tierra.
Por eso, hoy hemos venido aquí a dramatizar una condición vergonzosa. En cierto sentido, hemos venido a la capital de nuestro país, a cobrar un cheque. Cuando los arquitectos de nuestra república escribieron las magníficas palabras de la Constitución y de la Declaración de Independencia, firmaron un pagaré del que todo estadounidense habría de ser heredero. Este documento era la promesa de que a todos los hombres, les serían garantizados los inalienables derechos a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.
Es obvio hoy en día, que Estados Unidos ha incumplido ese pagaré en lo que concierne a sus ciudadanos negros. En lugar de honrar esta sagrada obligación, Estados Unidos ha dado a los negros un cheque sin fondos; un cheque que ha sido devuelto con el sello de "fondos insuficientes". Pero nos rehusamos a creer que el Banco de la Justicia haya quebrado. Rehusamos creer que no haya suficientes fondos en las grandes bóvedas de la oportunidad de este país. Por eso hemos venido a cobrar este cheque; el cheque que nos colmará de las riquezas de la libertad y de la seguridad de justicia.
También hemos venido a este lugar sagrado, para recordar a Estados Unidos de América la urgencia impetuosa del ahora. Este no es el momento de tener el lujo de enfriarse o de tomar tranquilizantes de gradualismo. Ahora es el momento de hacer realidad las promesas de democracia. Ahora es el momento de salir del oscuro y desolado valle de la segregación hacia el camino soleado de la justicia racial. Ahora es el momento de hacer de la justicia una realidad para todos los hijos de Dios. Ahora es el momento de sacar a nuestro país de las arenas movedizas de la injusticia racial hacia la roca sólida de la hermandad.
Sería fatal para la nación pasar por alto la urgencia del momento y no darle la importancia a la decisión de los negros. Este verano, ardiente por el legítimo descontento de los negros, no pasará hasta que no haya un otoño vigorizante de libertad e igualdad.
1963 no es un fin, sino el principio. Y quienes tenían la esperanza de que los negros necesitaban desahogarse y ya se sentirá contentos, tendrán un rudo despertar si el país retorna a lo mismo de siempre. No habrá ni descanso ni tranquilidad en Estados Unidos hasta que a los negros se les garanticen sus derechos de ciudadanía. Los remolinos de la rebelión continuarán sacudiendo los cimientos de nuestra nación hasta que surja el esplendoroso día de la justicia. Pero hay algo que debo decir a mi gente que aguarda en el cálido umbral que conduce al palacio de la justicia. Debemos evitar cometer actos injustos en el proceso de obtener el lugar que por derecho nos corresponde. No busquemos satisfacer nuestra sed de libertad bebiendo de la copa de la amargura y el odio. Debemos conducir para siempre nuestra lucha por el camino elevado de la dignidad y la disciplina. No debemos permitir que nuestra protesta creativa degenere en violencia física. Una y otra vez debemos elevarnos a las majestuosas alturas donde se encuentre la fuerza física con la fuerza del alma. La maravillosa nueva militancia que ha envuelto a la comunidad negra, no debe conducirnos a la desconfianza de toda la gente blanca, porque muchos de nuestros hermanos blancos, como lo evidencia su presencia aquí hoy, han llegado a comprender que su destino está unido al nuestro y su libertad está inextricablemente ligada a la nuestra. No podemos caminar solos. Y al hablar, debemos hacer la promesa de marchar siempre hacia adelante. No podemos volver atrás.
Hay quienes preguntan a los partidarios de los derechos civiles, "¿Cuándo quedarán satisfechos?"
Nunca podremos quedar satisfechos mientras nuestros cuerpos, fatigados de tanto viajar, no puedan alojarse en los moteles de las carreteras y en los hoteles de las ciudades. No podremos quedar satisfechos, mientras los negros sólo podamos trasladarnos de un gueto pequeño a un gueto más grande. Nunca podremos quedar satisfechos, mientras un negro de Misisipí no pueda votar y un negro de Nueva York considere que no hay por qué votar. No, no; no estamos satisfechos y no quedaremos satisfechos hasta que "la justicia ruede como el agua y la rectitud como una poderosa corriente".
Sé que algunos de ustedes han venido hasta aquí debido a grandes pruebas y tribulaciones. Algunos han llegado recién salidos de angostas celdas. Algunos de ustedes han llegado de sitios donde en su búsqueda de la libertad, han sido golpeados por las tormentas de la persecución y derribados por los vientos de la brutalidad policíaca. Ustedes son los veteranos del sufrimiento creativo. Continúen trabajando con la convicción de que el sufrimiento que no es merecido, es emancipador.
Regresen a Misisipí, regresen a Alabama, regresen a Georgia, regresen a Louisiana, regresen a los barrios bajos y a los guetos de nuestras ciudades del Norte, sabiendo que de alguna manera esta situación puede y será cambiada. No nos revolquemos en el valle de la desesperanza.
Hoy les digo a ustedes, amigos míos, que a pesar de las dificultades del momento, yo aún tengo un sueño. Es un sueño profundamente arraigado en el sueño "americano".
Sueño que un día esta nación se levantará y vivirá el verdadero significado de su credo: "Afirmamos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales".
Sueño que un día, en las rojas colinas de Georgia, los hijos de los antiguos esclavos y los hijos de los antiguos dueños de esclavos, se puedan sentar juntos a la mesa de la hermandad.
Sueño que un día, incluso el estado de Misisipí, un estado que se sofoca con el calor de la injusticia y de la opresión, se convertirá en un oasis de libertad y justicia.
Sueño que mis cuatro hijos vivirán un día en un país en el cual no serán juzgados por el color de su piel, sino por los rasgos de su personalidad.
¡Hoy tengo un sueño!
Sueño que un día, el estado de Alabama cuyo gobernador escupe frases de interposición entre las razas y anulación de los negros, se convierta en un sitio donde los niños y niñas negras, puedan unir sus manos con las de los niños y niñas blancas y caminar unidos, como hermanos y hermanas.
¡Hoy tengo un sueño!
Sueño que algún día los valles serán cumbres, y las colinas y montañas serán llanos, los sitios más escarpados serán nivelados y los torcidos serán enderezados, y la gloria de Dios será revelada, y se unirá todo el género humano.
Esta es nuestra esperanza. Esta es la fe con la cual regreso al Sur. Con esta fe podremos esculpir de la montaña de la desesperanza una piedra de esperanza. Con esta fe podremos trasformar el sonido discordante de nuestra nación, en una hermosa sinfonía de fraternidad. Con esta fe podremos trabajar juntos, rezar juntos, luchar juntos, ir a la cárcel juntos, defender la libertad juntos, sabiendo que algún día seremos libres.
Ese será el día cuando todos los hijos de Dios podrán cantar el himno con un nuevo significado, "Mi país es tuyo. Dulce tierra de libertad, a tí te canto. Tierra de libertad donde mis antesecores murieron, tierra orgullo de los peregrinos, de cada costado de la montaña, que repique la libertad". Y si Estados Unidos ha de ser grande, esto tendrá que hacerse realidad.
Por eso, ¡que repique la libertad desde la cúspide de los montes prodigiosos de Nueva Hampshire! ¡Que repique la libertad desde las poderosas montañas de Nueva York! ¡Que repique la libertad desde las alturas de las Alleghenies de Pensilvania! ¡Que repique la libertad desde las Rocosas cubiertas de nieve en Colorado! ¡Que repique la libertad desde las sinuosas pendientes de California! Pero no sólo eso: ! ¡Que repique la libertad desde la Montaña de Piedra de Georgia! ¡Que repique la libertad desde la Montaña Lookout de Tennesse! ¡Que repique la libertad desde cada pequeña colina y montaña de Misisipí! "De cada costado de la montaña, que repique la libertad".
Cuando repique la libertad y la dejemos repicar en cada aldea y en cada caserío, en cada estado y en cada ciudad, podremos acelerar la llegada del día cuando todos los hijos de Dios, negros y blancos, judíos y cristianos, protestantes y católicos, puedan unir sus manos y cantar las palabras del viejo espiritual negro: "¡Libres al fin! ¡Libres al fin! Gracias a Dios omnipotente, ¡somos libres al fin!"




¿Por quién ruega el hablante lírico de "El Ruego"?